SANTA CLARA.— Bonita tradición la que ha forjado el movimiento
artístico villaclareño en torno a la causa de
los Cinco. El quinto
día de cada mes, a las cinco de la tarde, el patio de la sede del
Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) se llena de
músicos, escritores, poetas, actores y representantes de otras
manifestaciones del arte, quienes se funden con intelectuales,
estudiantes y el pueblo en general, para expresar de las más
diversas formas su solidaridad con Gerardo, René, Ramón, Antonio y
Fernando.
Bajo el nombre La Casa como un Árbol, la peña conducida
por el músico y promotor Eliot Porta transcurre de una manera muy
fresca, en medio de canciones, bailes, poemas y anécdotas. Y entre
col y col, aparece el espacio para repasar la situación actual de
nuestros Cinco hermanos o leer la última carta enviada por ellos.
Suman decenas los artistas que han acudido a la cita a expresar
su respaldo, entre los cuales figuran Ramón Silverio y su proyecto
Mejunje, Los Fakires, la Trovuntivitis, el Grupo Teatro Escambray,
el Quinteto Criollo y el trovador Gerardo Alfonso.
Venir aquí significa estar de parte de la justicia, expresa
Silverio, el director del Mejunje, un hombre capaz de reconocer el
valor de la cultura en el regreso de los Cinco. "Nuestro centro no
puede aislarse de una causa tan noble", expresa el destacado
promotor cultural, quien asegura que permanecer callado ante un acto
tan cruel sería un sacrilegio.
Mientras, el poeta Jorge Ángel Hernández proclama sabias
palabras: "El árbol y la casa florecen por la justa y necesaria
causa de los Cinco. La esperanza aguarda, y hasta con rabia apuesta,
porque se haga efectivo su regreso."