Luego de colocar la ofrenda floral, Raúl fue invitado por Zhang
Kuncheng, ministro asistente de Relaciones Exteriores encargado de
América Latina, a realizar un recorrido alrededor del Monumento a
los Héroes del Pueblo, durante el cual le explicó la significación
de las escenas grabadas en la base del imponente obelisco de piedra
construido en 1958 para rendir tributo a los caídos en diversos
acontecimientos patrióticos y revolucionarios de la historia china.
Minutos después, el Presidente cubano y la delegación que lo
acompaña, se dirigieron a Zhongnanhai, sede del Gobierno Central
chino, donde los esperaba el Primer Ministro Wen Jiabao. Durante el
encuentro, ambos dirigentes coincidieron en la importancia de esta
visita para consolidar los intercambios entre ambos partidos y
gobiernos, así como la amistad existente entre los pueblos chino y
cubano.
Más adelante, en el Gran Palacio del Pueblo, el viceprimer
Ministro Li Keqiang ofreció también una calurosa bienvenida al
compañero Raúl, a quien catalogó de "viejo amigo del pueblo chino".
"China da una gran importancia al desarrollo de las relaciones
chino-cubanas y siempre las aborda desde un punto de vista
estratégico y de largo plazo", subrayó el dirigente chino.
Por su parte, Raúl manifestó plena satisfacción con todas las
reuniones sostenidas en estos tres días con altos dirigentes chinos.
Como colofón de esta última jornada de la visita oficial, el
Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros sostuvo un
emotivo encuentro en el Salón de los Mil Sauces, ubicado en el
complejo residencial Diaoyutai, con el compañero Xi Jinping,
vicepresidente de la República Popular China, quien recordó el
intercambio de opiniones profundas y sinceras que ambos dirigentes
sostuvieron durante su visita a Cuba en junio del 2011.
Xi Jinping evocó, además, que en esa ocasión tuvo la oportunidad
de reunirse con el compañero Fidel, a quien pidió hacerle llegar sus
más cordiales saludos. "Tenemos la convicción de que esta visita
suya va a fomentar la cooperación y la amistad existentes entre
nuestros dos países", enfatizó el vicepresidente chino.
A continuación, el Presidente cubano catalogó de intenso y
productivo el programa llevado a cabo en estos tres días y manifestó
sentirse satisfecho, tanto de las reuniones sostenidas con los más
altos dirigentes chinos como de sus resultados.
Concluyó así la última jornada de actividades de la visita
oficial del Presidente cubano a la República Popular China, en las
cuales se patentizaron una vez más los históricos y profundos lazos
de amistad, solidaridad y cooperación que desde hace tantos años
unen a nuestros partidos, gobiernos y pueblos.