Al
menos 78 personas han muerto en la región rusa de Krasnodar, en la
zona suroeste del país, como consecuencia de las lluvias
torrenciales caídas desde el viernes, según un nuevo balance
actualizado por el portavoz policial Igor Zhelyabin.
La mayoría de las víctimas, en concreto 67, han perdido la vida
en la zona de Krymsk. A ellas se sumarían los "once cuerpos
encontrados en Novorossiisk y Gelendzhik", como había asegurado
previamente el portavoz.
El Ministerio de Emergencias ha advertido de que han caído en
algunas áreas de Krasnodar las lluvias que, de media, se registran a
lo largo de todo un mes. El agua ha inundado las viviendas y
terrenos de unas 13.000 personas durante las intensas lluvias que
han descargado sobre la histórica comarca de Kubán, ha indicado el
gobernador de Krasnodar, Alexandr Tkachiov.
Las imágenes difundidas por las televisiones muestran calles
inundadas y personas subidas a los tejados para escapar del agua.
La situación se ha estabilizado en el distrito de Gelendzhik en
las últimas horas, donde más de 22.000 personas se han quedado sin
electricidad, desconectada por la seguridad de los habitantes de la
zona. Mientras, las fuertes lluvias continúan en Krimski, donde el
número de muertos podría seguir creciendo, ha lamentado Zheliabin.
Los servicios de rescate buscan a una niña de 9 años, ha informado
el portavoz de Emergencias.
El principal puerto ruso en el mar Negro, el de Novorossiisk, ha
interrumpido este sábado los envíos de petróleo, según ha confirmado
un portavoz de la empresa gestora de los oleoductos, Transneft. Este
portavoz, Igor Dyomin, ha alertado de un "colapso en el transporte"
en toda la región, aunque ha descartado daños en la infraestructura
de distribución de crudo.