La Justicia francesa ha imputado hoy a la empresa France Télécom (FT)
por presunto acoso moral en relación con una serie de suicidios de
empleados suyos, registrados en los últimos años y después de que el
jueves se presentaron cargos contra su expresidente Didier Lombard.
El sumario abierto por la Justicia afecta a la investigación
sobre las muertes de empleados de la empresa entre los años 2008 y
2009, según precisó una de sus abogados, Claudia Chemarin, a medios
locales franceses.
En esos años se registraron un total de 35 suicidios, según
cifras de la dirección y los sindicatos de France Télécom, cuando la
empresa llevó a cabo a reducciones de empleo y traslados de
empleados que fueron vinculados por representantes de los
trabajadores con dichas muertes.
Se trata de la primera vez que una empresa que cotiza en la Bolsa
de París y forma parte del principal índice, el CAC 40, es imputada
por acoso a los trabajadores, según destacaron medios locales galos.
El anterior presidente de la empresa, Lombard, fue imputado el
jueves por el mismo cargo y en relación con los suicidios de
empleados de France Télécom.
En un artículo publicado esta semana en "Le Monde", Lombard
aseguró que cuando estuvo al frente de la empresa, entre 2005 y
2010, tuvo que aplicar una serie de "planes indispensables para la
supervivencia de la empresa" ante los cambios en el sector, pero
negó que eso hubiera "podido ser la causa de los dramas humanos", en
referencia a los suicidios.
"En ningún momento, los planes concebidos y aplicados por France
Télécom estuvieron dirigidos contra los asalariados. Al contrario,
estaban destinados a salvar a la empresa y sus empleos y a abrir a
sus trabajadores nuevas vías en el nuevo mundo digital", argumentó
el exdirectivo de la compañía.
Precisó que en el terreno de los recursos humanos, hubo que
formar a los empleados en las nuevas tecnologías, contratar a
"jóvenes talentos formados en el mundo digital y prepararse a la
salida masiva de asalariados" que habían entrado en el grupo en los
años 1980.
Y aseguró que todo se hizo con un dispositivo social diseñado
para que "cada asalariado afectado por la mutación pueda orientarse
a nuevas carreras con un fuerte acompañamiento de formación", ya que
sus fondos se incrementaron en un 25 %.
Esas medidas sociales se hicieron para que "las mutaciones tengan
el mínimo efecto negativo" para los empleados, concluyó Lombard.
El pasado 3 de abril se llevó a cabo un registro en la sede de
France Télécom en París como uno más de los procedimientos de la
Justicia, que utiliza igualmente un informe en el que la Inspección
de Trabajo vinculaba los suicidios pero también intentos de suicidio
a la política de personal del antiguo monopolio estatal francés.
Los autores del estudio denunciaban, en particular, una
organización laboral, así como métodos de gestión propios del acoso
laboral y criticaban la "política de reorganización y mando" puesta
en marcha por la empresa en 2006 para deshacerse de 22.000
empleados.