Revelaciones pictóricas en Alemania

VIRGINIA ALBERDI BENÍTEZ

En la ciudad de Eggersberg, del estado de Baviera, tuvo lugar a finales de junio un punto culminante del itinerario del programa de exhibiciones pictóricas Tuyo Art, uno de los más serios proyectos para la promoción de la actualidad creativa de las artes visuales cubanas en territorio alemán.

En la foto Julia Valdés, Maykel Herrera y Juan Arel, en el Día de la Lengua Española, en Berlín.

Coordinado institucionalmente con el Consejo Nacional de las Artes Plásticas, la promotora Ada María de Boer ha conseguido en esta oportunidad mostrar realizaciones de talentos individuales muy diversos que a su vez se corresponden con el elevado nivel cualitativo de un movimiento artístico en el que experimentación, búsqueda, concepto y oficio forman parte de una sostenida capacidad de dialogar y proponer identidades sólidas a especialistas y espectadores de un país con una vasta tradición y una palpitante actualidad en ese campo.

El propio título del programa de exposiciones presupone intercambio y comunicación a partes iguales. Esto pudo apreciarse ya con la presencia en Alemania este mismo año del notable pintor y escultor santiaguero Alberto Lescay. El turno de los artistas cubanos contemporáneos tendrá reciprocidad en la continuación del proyecto, que debe traer a Cuba muestras de significativos creadores alemanes.

Bremen, Berlin, Stuttgart han sido estaciones de un viaje fructífero en el cual muchos han ponderado las virtudes particulares de los artistas representados.

La manera de traducir la impronta abstraccionista a códigos insulares llama la atención en los casos de Julia Valdés y Rigoberto Mena, en estilos diferentes y gestos visuales que dan fe de compromisos contrastantes ante el lienzo: Julia, implacable y profunda en la indagación de las huellas del tiempo; Mena, atribulado por los conflictos entre los signos ocultos de la abstracción y la develación de los significados.

Sorprende también la capacidad asociativa de las composiciones de Verónica Guerra, las intenciones transfigurativas de las obras de William Hernández, el refinamiento lírico de Alberto Sautúa, la convicción iconográfica de Maykel Herrera, el desenfado telúrico de Juan Arel y el exuberante sentido de linaje identitario de Michel Mirabal.

Muestras colectivas, exposiciones personales y la participación en el Instituto Cervantes de Berlín en la conferencia por el Día de la Lengua Española en la capital alemana impartida por la escritora Nancy Morejón quien, además, exhibió allí sus dibujos, afianzan los méritos del proyecto.

 

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