Se trata, en este caso, del proceso para dar cumplimiento a la
Directiva no. 1 del Vicepresidente del Consejo de Defensa Nacional,
que responsabiliza al CITMA con la ejecución de los estudios de
peligros, vulnerabilidades y riesgos de desastres naturales,
tecnológicos y sanitarios en todo el país.
Sonia Orube Valdés, coordinadora nacional, explicó a Granma
que los resultados de tales estudios ofrecen información precisa y
oportuna a los órganos de dirección para la toma de decisiones,
además de tributar a las medidas de adaptación al cambio climático y
de gestión ambiental en cada territorio.
La investigación en marcha evalúa los riesgos a nivel de las
instalaciones que usan, almacenan o procesan sustancias y materiales
que en determinado momento pueden causar incendios, explosiones,
derrames o escapes, con peligro para el hombre y para los demás
componentes del medio ambiente.
A modo de ejemplo, la especialista mencionó a las refinerías,
termoeléctricas, fábricas de helados, frigoríficos, plantas
potabilizadoras de agua, puntos de venta de gas licuado y almacenes
de medicamentos, combustible, pesticidas u otros productos químicos
en uso o caducados.
Junto a La Habana, Matanzas y Cienfuegos, esta provincia tiene
adelantados los estudios correspondientes, al concluir el
levantamiento y elaboración del inventario único de las 499
entidades que en el territorio manejan sustancias químicas
peligrosas.