Un
buque de guerra de Estados Unidos podrá permanecer desde hoy hasta
el 12 de julio de 2012 en aguas territoriales de Costa Rica tras ser
autorizado a ello por la Asamblea Legislativa Nacional.
El USS ELROD, con dos helicópteros SH-60B a bordo, mide 135
metros de longitud, está artillado y su tripulación consta de 15
oficiales y 200 marines.
La mayoría del Congreso aprobó anoche la entrada a puerto y
permanencia del barco estadounidense -con 34 votos a favor y cinco
en contra-, en su última sesión, antes de las vacaciones de mitad de
año.
Diputados oficialistas alegaron que era urgente avalar el
atraque, porque la nave participó en una operación que permitió
decomisar más de dos mil kilogramos de marihuana y, de dejar
pendiente el caso -hasta que volviera a sesionar el legislativo-,
hubiera tenido que esperar dos semanas en alta mar.
Congresistas manifestaron sus dudas respecto al trabajo que
realizan navíos artillados como ese en aguas nacionales, bajo el
supuesto de participar en el programa de patrullaje conjunto contra
el narcotráfico, acordado hace 11 años entre ambos gobiernos.
Hace apenas unas semanas, el Parlamento costarricense aprobó la
entrada al territorio de casi 50 barcos estadounidenses de menor
tamaño, en su mayoría con helicópteros y efectivos militares,
recordó el diario El País.
La diputada Carmen Muñoz, del Partido Acción Ciudadana, denunció
que los legisladores opuestos a dar el permiso han recibido
presiones.
El tema es muy serio, es importante, he venido los dos últimos
años dando argumentos sustanciales sobre el tema del convenio de
patrullaje, un convenio que a estas alturas, si lo evaluamos, los
resultados son negativos, expresó.
Desconocemos como primer poder de la República los resultados,
porque los informes que vienen a este Congreso siempre son demasiado
escuetos y generales, añadió.
En este tema el que no se queda callado es casi que un traidor a
la patria, amigo del narcotráfico, no quiere luchar por la seguridad
ciudadana y empieza toda esta campaña ridícula, que no es una
discusión seria para este parlamento, afirmó José María Villalta,
del Frente Amplio.
Para Villalta, el debate debería centrarse en la torpeza con que
se tramitan (los permisos), las deficiencias del Convenio de
Patrullaje Conjunto y los abusos que se cometen.
Costa Rica, que constitucionalmente carece de Ejército desde
1948, mantiene un acuerdo que permite a los guardacostas
estadounidenses operar contra el narcotráfico en sus aguas, pero no
a embarcaciones de guerra.
Activistas sociales consideran que las reiteradas autorizaciones
al respecto, aprobadas desde que asumió como presidenta Laura
Chinchilla (2010), comprometen a Costa Rica porque adhieren el país
a la agenda belicista del gobierno de Estados Unidos y lo convierten
en un objetivo militar.