Cuando la primavera entró en mayo, por primera vez en la campaña
Romney y el Partido Republicano superaron a Obama y al Comité
Nacional Demócrata en recaudación de dinero para un mes. La
diferencia, de alrededor de 18 millones de dólares, resulta del
establecimiento a fines de abril de un mecanismo adicional de
recaudación, el "Romney Victory Fund", que permite, además de los 35
500 dólares límite individual de donación a los fondos del candidato
y del comité nacional del partido, otra cantidad adicional de diez
mil dólares a estados específicos. Ya Obama está empleando este
mecanismo que abarca los comités demócratas en los estados de
Colorado, Wisconsin, Virginia y Pennsylvania y ahora lo comenzó a
emplear Romney, posibilitando donaciones a los comités partidistas
de los estados de Idaho, Oklahoma, Massachussets y Vermont. El
propio Romney y su esposa ya hicieron sendas donaciones de 75 500
dólares a ese fondo.
También ayudan a Romney las cifras divulgadas por el Departamento
de Trabajo correspondientes a mayo que reflejaron un ligero aumento
del desempleo agravado por la revisión de meses anteriores, en los
cuales hubo una menor cantidad de empleos creados que lo anunciado
previamente. Fue una mala noticia para Obama.
Sin embargo, el comienzo del verano ha traído algunas
satisfacciones para Obama. Tres hechos se destacan: la decisión del
propio Obama de aplicar un procedimiento de diferir deportaciones de
inmigrantes ilegales; los acuerdos de los gobiernos de la zona del
euro acerca de las medidas de rescate financiero de bancos y
gobiernos, y la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos
reafirmando la constitucionalidad de la ley de reforma del sistema
de salud (Affordable Care Act, según su título en inglés). Cada uno
de estos resultados eliminan escollos en la campaña electoral de
Obama o le aplanan el camino.
El pasado 15 de junio, Obama anunció una acción ejecutiva que
permitirá que inmigrantes ilegales que arribaron con sus padres
siendo niños y que actualmente tienen entre 16 y 30 años de edad no
sean sujetos a procesos de deportación y puedan, bajo ciertas
condiciones, iniciar gestiones con el Departamento de Seguridad del
Territorio Nacional para permanecer durante dos años en Estados
Unidos y poder obtener empleos o continuar estudios. No resuelve la
situación de los inmigrantes ilegales, ni siquiera la de ese grupo
de jóvenes calculados en unos 800 mil, pero Obama consigue pasar a
la ofensiva en cuanto a la política migratoria. En general la medida
ha sido bien acogida por la población y resulta de particular
sensibilidad para la población de origen mexicano y centroamericano,
sobre todo los primeros que constituyen el más numeroso bloque de
votantes latinos en los disputados estados de New Mexico, Colorado y
Nevada, que serán decisivos en la obtención de los 270 votos
electorales que se necesitan para ser electo presidente.
Al amanecer del 29 de junio pasado, en Bruselas se llegó a
acuerdos entre los gobernantes de la eurozona que tienen que haber
sonado como agradable música a los oídos del candidato presidencial
Barack Obama: los bancos recibirán directamente los fondos de
rescate y no a través de los gobiernos, con lo cual no se recarga la
deuda soberana de los países. Además, los fondos de rescate a los
países serían entregados sin exigir los tipos de programas de
austeridad que venían siendo exigidos por el Banco Central Europeo y
el Fondo Monetario Internacional. El objetivo de las medidas es
"calmar los mercados" y "lograr alguna estabilidad en cuanto a los
bonos soberanos de los estados miembros".
Las medidas anunciadas no logran resolver la esencia de la crisis
financiera en Europa, pero en los próximos meses le quitará presión
a una caldera que amenazaba con poner en peligro la existencia del
euro, con dramáticas consecuencias para la economía europea, la
norteamericana y hasta la mundial. Ese tipo de escenario
apocalíptico sería fatal para las aspiraciones reeleccionistas de
Obama. Por ahora el ambiente de crisis en Europa ha ganado alguna
tranquilidad que Obama necesita se mantenga hasta el próximo
noviembre.
La última de las favorables noticias para Obama en este comienzo
del verano fue la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos,
por un estrecho margen de cinco a cuatro, de reafirmar la
constitucionalidad de la Affordable Care Act, cuestionada en una
demanda presentada por los gobiernos de 26 de los 50 estados del
país. También en este caso, la decisión del Tribunal es limitada.
Decide judicialmente el asunto de la constitucionalidad, pero no
varía la polémica a favor y en contra en amplios sectores del país,
aunque le elimina a Obama la carga de tener que defender una ley
declarada inconstitucional por parte del máximo órgano del poder
judicial de Estados Unidos.
En estos momentos en Estados Unidos se disfruta del periodo
feriado del 4 de Julio, Día de la Independencia. Romney se encuentra
de vacaciones con los 30 miembros de la familia (incluyendo 18
nietos), en su residencia veraniega valorada en ocho millones de
dólares del pequeño poblado Wolfeboro en New Hampshire donde según
la tradición celebrarán los "Juegos Olímpicos Romney". Enfrentarán
una dificultad; algunos nietos tendrán que dormir en sofás o sacos
de dormir. Se comenta que la opulencia reinante allí no la hace un
buen escenario en caso de que quiera atacar a Obama si los datos que
divulgará el Departamento de Trabajo indican un recrudecimiento del
desempleo.
Aprovechando el verano, Romney se propone asistir a los Juegos
Olímpicos en Londres que serán inaugurados a fines de este mes. La
ocasión será usada por Romney para "pulir" su imagen internacional
al haber sido el presidente del Comité Organizador de los XIX Juegos
Olímpicos de Invierno celebrados en Salt Lake City, Utah en el 2002.
También se propone ir a Israel por un par de días en fecha de
julio aún no especificada para charlar con su antiguo socio de
negocios y hoy primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu. Ambos
se conocen desde 1976 cuando recién graduados trabajaron juntos
durante dos años como asesores de corporaciones en el Boston
Consulting Group. Desde entonces han mantenido una relación
sistemática alcanzando una estrecha compenetración política, de
negocios e ideológica que ha llevado a Romney a declarar que no
tomará ninguna decisión política de relevancia respecto a Israel sin
consulta previa con Netanyahu.
Por su parte, Obama, luego de un breve descanso de fin de semana
en el complejo presidencial de Camp David, celebró el 4 de Julio en
la Casa Blanca y ayer y hoy ha estado en campaña electoral en dos de
los estados más disputados: Pennsylvania y Ohio.
Según se adentra el verano, los dos candidatos siguen montados en
el cachumbambé electoral. Mientras, "aquí paz y en el cielo gloria".