Cuba
exhortó en Naciones Unidas a alcanzar un acuerdo internacional que
contribuya a prevenir, combatir y erradicar el tráfico ilícito de
armas, cuyas negativas consecuencias -denunció- sufren muchas
personas y Estados en el mundo.
Al intervenir ante la Conferencia de la ONU sobre el comercio de
armas, el representante de Cuba, embajador Rodolfo Benítez Verson,
aclaró que su país no apoyará ningún tratado que afecte los
legítimos intereses de defensa y seguridad nacional de la isla
antillana, reporta Prensa Latina
Tampoco apoyaremos un instrumento que no sea plenamente
consistente con los principios consagrados en la Carta de Naciones
Unidas, incluyendo la no injerencia en los asuntos internos, el
respeto a la igualdad soberana, la independencia política y la
integridad territorial, subrayó el diplomático.
Benítez Verson agregó que es igualmente condición indispensable
que el futuro instrumento no afecte o limite, de manera alguna, el
derecho a la legítima defensa consagrado en el artículo 51 de la
Carta de la ONU.
No compartimos la posición de los que identifican el éxito de
esta Conferencia con la adopción el próximo 27 de julio, a cualquier
precio, de un Tratado sobre Comercio de Armas, cualquiera que este
sea, acentuó el delegado cubano durante su alocución ante el
plenario.
Para Cuba, el verdadero éxito estará en lograr un instrumento
sólido, universal y efectivo que sea resultado de un proceso
inclusivo y transparente, que tome debidamente en cuenta las
posiciones y preocupaciones de todos los Estados, enfatizó Benítez.
Estamos en una Conferencia compleja. No existen precedentes en
muchos años en el que todos los Estados Miembros de Naciones Unidas
se hayan reunido para adoptar en cuatro semanas un pacto legal
jurídicamente vinculante sobre armamentos, comentó.
El embajador Benítez Verson apuntó que "el Tratado que discutimos
es particularmente complejo, se refiere a armas que poseen casi
todos los Estados. Para la gran mayoría de los países, las armas
convencionales son un componente importante en sus estrategias de
defensa", acotó.
Notamos con preocupación -dijo- que algunos insisten en
propuestas excesivamente ambiciosas y poco realistas, y tratan de
minimizar o incluso desconocer, las legítimas preocupaciones de
otros.
Hacemos un llamado a actuar sobre la base de metas razonables y
prácticas, para lograr un instrumento efectivo y viable. Favorecemos
un texto lo más simple posible, que no se convierta en una carga
adicional, señaló el representante cubano.
"Cuba no apoyará ningún criterio que pueda ser aplicado de manera
discriminatoria y selectiva o que pueda ser fácilmente manipulado
para establecer condiciones y ejercer presiones", aclaró el delegado
de La Habana.
Abogaremos por un instrumento que preserve y garantice plenamente
el derecho de todo Estado a fabricar, importar y poseer armas para
su legítima defensa y sus necesidades de seguridad, reafirmó
Benítez.
Indicó que un criterio de mucha relevancia es la prohibición de
la transferencia de armas a actores no estatales o que no estén
debidamente autorizados por los Estados. Ello debe quedar claramente
reflejado en el Tratado, dijo.
Igualmente, promoveremos la prohibición de transferencia de armas
a Estados que lleven a cabo acciones de fuerza o amenaza del uso de
la fuerza en contravención con lo dispuesto en la Carta de Naciones
Unidas, incluyendo actos de agresión, adelantó el diplomático.
La Conferencia de la Organización de Naciones Unidas sobre
comercio de armas reanudó el 4 de julio sus sesiones, tras
solucionar discrepancias acerca del status de las representaciones
de Palestina y la Santa Sede en el evento.
La inauguración oficial tuvo lugar después que se decidió que los
palestinos y el Vaticano mantuvieran su condición de observadores en
el encuentro, que finalizará el 27 de julio próximo y prevé la
aprobación de un Tratado sobre Comercio de Armas (TCA).
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, señaló que el
objetivo común de los participantes es lograr un TCA robusto y de
obligatorio cumplimiento, con un impacto real en las vidas de
millones de seres humanos que sufren los conflictos armados, la
represión y la violencia.