Por el desarrollo en fórmulas

Conmemoran cinco décadas de las licenciaturas en Física y Matemática en la UH

OLGA DÍAZ RUIZ
olga@granma.cip.cu

Las carreras de Física y Matemática, renglones esenciales del programa de formación científica de la Universidad del La Habana (UH) en función de las necesidades del desarrollo económico actual del país, cumplen este año cinco décadas de un profundo trabajo académico, marcado por el rigor investigativo y la alta preparación de sus estudiantes.

Fotos: Anabel Díaz MenaAymée Marrero Severo.

Luego de medio siglo de creadas ambas especialidades, Karla Gutiérrez Zayas-Bazán, máster en Ciencias Físicas, jefa del Laboratorio docente de Física Atómica y joven profesora de esta facultad, aseguró que la carrera de Licenciatura en Física arriba a este aniversario con el índice de publicaciones científicas más alto de la UH y amplias perspectivas de trabajo, no solo en el ámbito de la docencia universitaria, sino en los distintos centros de investigación y producción con que cuenta el país.

Destacó entre ellos las instituciones de ciclo cerrado del Polo Científico, vinculadas con las aplicaciones de biofísica médica, entre otras; y en áreas como la geofísica y la astronomía, también en el Instituto de Ciencia y Tecnología de los Materiales, y en el desarrollo de las ciencias solares y de tecnologías para producir energía renovable, por solo mencionar algunas esferas.

Karla Gutiérrez Zayas-Bazán.

En este sentido, llamó la atención sobre la necesidad de llevar a cabo un proceso de formación vocacional y orientación profesional más sólido y profundo, fundamentalmente en el nivel preuniversitario, con el objetivo de dar a conocer los distintos horizontes profesionales de la carrera y hacerla más interesante para los jóvenes.

Es preciso, acotó, desterrar la perspectiva de que los graduados de esta especialidad solo pueden emplearse como profesores, aunque este es un punto clave en la formación de las nuevas generaciones de científicos. Realmente, las ciencias duras, en general, constituyen la base para impulsar todos los procesos de investigación, y las múltiples líneas de estudio de la carrera permiten innovar y crear con enfoques multidisciplinarios.

Mientras, Aymée Marrero Severo —doctora en Ciencias Matemáticas, vicedecana de Investigaciones, posgrado y relaciones internaciones de la facultad de Matemática-Computación—, afirmó que la carrera de Matemática llega fortalecida a sus 50 años por la calidad y formación rigurosa de sus estudiantes, aunque falta que los jóvenes conozcan cabalmente la utilidad de esta ciencia en el desarrollo económico y social del país.

Y es que la disciplina tiene cabida casi obligatoria en cada proyecto que se realice, ya sea en la producción de alimentos, como fundamento esencial de los paquetes tecnológicos que se introducen hoy en las distintas ramas de la medicina, en la optimización de los recursos hidráulicos, en la explotación de petróleo, etcétera.

Sobre esto, insistió en la necesidad de aprovechar más el potencial académico y ampliar los convenios de trabajo establecidos con los distintos centros de investigación, organismos y, en general, con la industria cubana.

De este modo, las aplicaciones matemáticas pudieran alcanzar una mayor visibilidad en el país en la resolución de problemas de toda índole, y así constituir una fuente de ingresos no desdeñable, añadió. Con esta visión, resta trabajar con ahínco desde las enseñanzas precedentes para motivar a los estudiantes hacia el estudio aplicado de las denominadas ciencias duras.

 

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