El éxodo de gente calificada hacia otros sectores, entonces más
atractivos que el azúcar, provocó en el Camilo Cienfuegos costosas
bajas entre una zafra y otra.
Las torres del central ubicado en las alturas de Santa Cruz del
Norte, dejaron de "respirar", desapareció el tiro de caña, se detuvo
la planta moledora y el silencio se adueñó de esta zona.
La inclusión de la conocida fábrica de azúcar crudo y refino en
la nómina de las desactivadas, obligó a la búsqueda de variantes y
alternativas para encauzar a sus trabajadores laboralmente.
Había que encontrar una fórmula capaz de aprovechar la disciplina
y el aporte laboral de los azucareros. Las limitaciones económicas
prolongaron algunas buenas ideas, hasta que llegó la inversión que
dio vida a la empresa de cerámica.
Mientras una parte asumió labores en otros centros, 220
trabajadores ven hoy en esta floreciente industria la prolongación
de su ingenio.
Los directivos reconocen que de nada valdrían los modernos
equipos de esta empresa, puestos en marcha en el año 2008, sin la
capacidad y la disciplina de quienes los cuidan y manejan.
La cerámica de Mayabeque garantiza elementos para diferentes
destinos en la fabricación de pisos de cerámica grey, rodapiés y
murales de múltiples usos que adornan y embellecen vestíbulos y
paredes.
Los inversionistas aprovecharon, mediante las adaptaciones
necesarias, la nave donde radicó el almacén de azúcar y locales de
la antigua refinería.
El plan de este año en los diferentes renglones es de dos
millones de metros cuadrados y hasta la fecha muestran un favorable
acumulado.
Obras del turismo, edificaciones sociales, y el Comercio Interior
son los principales destinos de estos renglones.
En el balance económico del 2011 se reconoció la calidad de los
productos terminados, indicador que rebasó ampliamente su plan.
Las piezas que por diferentes causas no llenan los parámetros
exigidos por la propia fábrica y los clientes, se comercializan a un
precio inferior. Aquí todo se aprovecha, comentó Rafael Peña Diegues,
director del colectivo.
La cerámica de Santa Cruz tiene a su favor un elemento que
determina: la materia prima fundamental para "armar" el cuerpo de la
loza procede de Pinar del Río y el feldespato sólido lo traen de
Holguín.
El salario medio y la productividad son muy favorables, y cada
metro cuadrado que producen lo hacen a un costo inferior de lo
planificado.