|
La labor de planificación física
Invertir en el orden territorial
Desarrollar procesos inversionistas más
integrales, reforzados por exhaustivos estudios de factibilidad, es
también apostar por una lógica en el desarrollo urbanístico
ANNERIS IVETTE LEYVA
Mucho antes de encajar la piedra angular, grandes proyectos de
construcción y montaje han tenido asegurada su sentencia de
demolición. Solo porque alguien obviara que dentro de un proceso
inversionista los avales de Planificación Física resultan tan
medulares como el aporte económico, las fuentes de financiamiento o
el periodo de recuperación de la obra, recursos y esfuerzos han
terminado en cimientos derruidos.
Lesbia
Zaldívar Cossío, jefa de Inversiones y Control del Territorio del
IPF.
En función de eliminar tan dolorosas superficialidades, a veces
motivadas por el desconocimiento de lo establecido, existe la
voluntad política de elevar la calidad y jerarquía de los planes de
ordenamiento territorial y urbano, y de integrar estos con las
proyecciones a mediano y largo plazos de la economía, así como con
el plan de inversiones, propósitos inscritos en el Lineamiento 120
de la Política Económica y Social derivada del Sexto Congreso del
Partido.
Es por ello que la ingeniera civil Lesbia Zaldívar Cossío, jefa
del Departamento de Inversiones y Control del Territorio del
Instituto de Planificación Física (IPF), se permite decir,
categórica:
Tener
presente a Planificación Física durante los procesos inversionistas,
afianza los cimientos del orden.
"En momentos en que cobran relevancia los planes de ordenamiento,
las inversiones tienen que constituir la materialización de estos,
ambos procesos no pueden estar aislados. Las obras que se ejecuten
tienen que coincidir con las que precisa el territorio, en el lugar
y con las características recomendadas".
Para que un mayor control sobre este objetivo no derive en
tiempos de aprobación más aletargados, el propio Lineamiento 120
también remarca que debe garantizarse "la profundidad, agilidad y
plazos de respuesta en los procesos obligados de consulta,
rescatando la disciplina territorial y urbana".
Y es precisamente el binomio celeridad-orden uno de los
principales objetivos del perfeccionamiento jurídico que, en función
del proceso inversionista, ocupa a varias instituciones del país,
con Planificación Física entre sus puntales.
VENTANA AL CONTROL EXPEDITO
Tantas denuncias aparecidas en este diario sobre construcciones
erigidas en el lugar menos indicado, harían redundante volver a
señalar el débil papel jugado por los Consejos de la Administración
y las instituciones de Planificación Física en los últimos años, en
su misión fiscalizadora y de control. Sin embargo, no sobra la
alerta sobre la responsabilidad institucional compartida en cuanto a
ordenamiento territorial se refiere: ¿Preocupó siempre a los
inversionistas obtener el aval del IPF? ¿A la hora de ejecutar la
obra seguían sus criterios fielmente? ¿El proceso de aprobación de
inversiones contaba con una lógica que permitiera al Instituto
ejercer eficazmente como regulador urbanístico?
Las respuestas —negativas—, lamentablemente integran el paisaje
de muchos territorios.
"Las debilidades experimentadas en el desarrollo de los procesos
inversionistas, especialmente en lo que corresponde al respeto de
las regulaciones urbanísticas, impuso la necesidad de una
reorganización, proceso en el cual estamos involucrados varios
organismos", comenta a Granma Lesbia Zaldívar.
Entre las primeras acciones se encuentra la puesta en
funcionamiento desde diciembre del 2010 del Comité de Evaluación de
Inversiones del Ministerio de Economía y Planificación (MEP)
—explica—, donde tras un exhaustivo análisis de todos los elementos
imprescindibles, incluidos nuestros avales, se aprueba o no el
financiamiento.
Otra medida de gran impacto para el control de las inversiones, y
en la que aún nos encontramos trabajando multisectorialmente, es la
elaboración de una norma de mayor categoría legal para regir estos
procesos (actualmente regulados por la Resolución 91 del MEP),
anota.
El nuevo documento jurídico facilitará la instrumentación del
procedimiento de "Ventanilla Única" (incluido en la Resolución 91,
pero que nunca llegó a implementarse), el cual prevé centralizar y
regir, ahora desde el IPF, el proceso de tramitación de avales en
todas las fases del proceso inversionista. Obviamente, esto
fortalecerá el papel del Instituto y las direcciones territoriales
subordinadas a los Consejos de la Administración provinciales y
municipales, permitiendo una mayor organización y control de nuestra
labor, explica la especialista.
De igual forma, el dejar establecidos, con plazos específicos,
los organismos y entidades a consultar (por su posible implicación
al tener que asegurarle a la obra, por ejemplo, la infraestructura
elemental), tributará a un acortamiento del tiempo de
materialización de la inversión, refiere.
LA EXPERIENCIA ENSEÑA... A UN COSTO
Si bien la excesiva dilatación de los cronogramas de ejecución de
las obras, los estudios de factibilidad ausentes o formales y la
dispersión jurídica, han redundado en que nuestros procesos
inversionistas no siempre se correspondan con la necesidad de
desarrollo del país, los especialistas coinciden en marcar un cuarto
elemento endeble de esta cadena: las competencias profesionales de
la figura que los lidera.
Habría que empezar por subrayar que no existe en este apartado
una formación de pregrado sólida, pues apenas se reciben barnices en
unas pocas carreras. Luego, las vías para lograr una preparación
óptima también escasean.
"La escuela del inversionista viene a ser el diario tropezar con
los problemas", afirma Lesbia, concordando además en que, a menor
preparación, corresponden mayores posibilidades de equívoco:
"lógicamente, una de las aristas que han tributado al descontrol es
el desconocimiento".
Ahora que el país se aboca a procesos inversionistas cada vez más
complejos, cobra particular connotación afincarse en la formación
del inversionista —algo en lo que el MEP está dando algunos pasos—,
pero también del resto de los implicados en el proceso, como los
representantes de los organismos de consulta. "La integralidad
también es cardinal", puntualiza.
Para Zaldívar Cossío, el escenario actual de la nación demanda un
mayor ahínco y seriedad en el proceso de preparación de las
inversiones, que se utilice el financiamiento para lo establecido,
que se respeten los plazos pactados... "También exige que nuestros
especialistas sean más rigurosos al extender los avales de macro o
microlocalización, de licencia de obra, de utilizable o habitable,
en dependencia de cada etapa de la inversión".
"Y una vez iniciada la ejecución, debemos chequear si se respetan
los requisitos pactados... Como se ha señalado críticamente en los
últimos tiempos, esta es una función que Planificación Física
descuidó por disímiles razones, y que hoy retorna a su lugar.
"La participación integrada del IPF y las direcciones
provinciales y municipales de Planificación Física en el
planeamiento, gestión y control de las obras de cada entidad, es la
única forma de contribuir a que cada inversión sea un aporte al
ordenamiento". |