Ferrocarril eléctrico de Hershey

Historia y economía sobre rieles

MAYLIN GUERRERO OCAÑA
maylin.guerrero@granma.cip.cu

En cada uno de sus viajes bordea el exuberante valle de Yumurí, despidiendo ocasionalmente una que otra chispa durante su recorrido La Habana-Matanzas. Es el único tren eléctrico existente en Cuba y lleva el nombre del conocido chocolatero norteamericano Milton Snavely Hershey, que mandó a construirlo a comienzos del siglo XX, para que sobre mecanismos de hierro marcharan a toda velocidad sus proyectos de usurpación capitalista de riquezas.

Foto de la autoraEn la recuperación de las locomotoras y coches eléctricos ha sido esencial el trabajo desempeñado por los trabajadores del taller ferroviario.

Luego de comprar campos sembrados de caña en la Isla para la fabricación de confituras, y construir un ingenio que tras mejoras industriales llegó a funcionar como una de las mayores refinerías del país a mediados de los años veinte, el dueño de la Hershey Chocolate Corporation necesitaba transportar sus productos y empleados desde la capital hasta el central, y a su vez enviar el azúcar refinada a Estados Unidos. De ahí la puesta en marcha de la red ferroviaria eléctrica.

Después de la segunda Guerra Mundial, el grupo Hershey vendió los cañaverales, el ingenio y el ferrocarril a la Cuban Atlantic Sugar Company, que los revendió más tarde al magnate azucarero Julio Lobo. Con el triunfo de la Revolución, estas propiedades fueron nacionalizadas, y el central pasó a denominarse Camilo Cienfuegos, el trasiego de azúcar y pasajeros en esta zona continuó.

Foto: Alexis GarcíaLos soldados del Ejército Juvenil del Trabajo constituyen el 80 % de las fuerzas que laboran en la recuperación de la vía férrea.

Los crudos años del periodo especial, y el mucho tiempo de explotación de la vía y los equipos ferroviarios, afectados por la falta de piezas de repuesto, deterioraron los servicios: las condiciones de los coches no eran las mejores, los viajes disminuyeron y se volvieron lentos e inestables, los desperfectos técnicos en la vía provocaron descarrilamientos...

RESCATE POR EL BENEFICIO COLECTIVO

El tren de Hershey nunca ha dejado de ser para mucha gente vehículo de recuerdos e historias personales, casi la única forma de transportación en la zona y pieza clave en el trasiego de mercancías. Devolverle a este universo ferroviario la vitalidad de antaño, cumpliendo con calidad y eficiencia las dos funciones anteriores, es la tarea que asumen hoy trabajadores ferroviarios y soldados del Ejército Juvenil del Trabajo.

Yunior Alfonso Ruiz, especialista de la Unión de Ferrocarriles de Cuba (UFC), explicó a Granma que de los 90 kilómetros que posee la línea Hershey, está proyectado que 20 reciban reparaciones medio-capital y no capital. En el resto se realizan labores de mantenimiento que incluyen calzado, alineación y nivelación de la vía, y riego de piedras para mejorar la calidad de marcha de los trenes.

"Hasta la fecha —puntualizó— hemos ejecutado más de 13 kilómetros, y colocado alrededor de 5 000 traviesas de hormigón".

El funcionario señaló además que estas acciones de rehabilitación contemplan igualmente las reparaciones del ramal Santa Cruz del Norte, las estaciones ferroviarias de Casablanca, Hershey, Canasí y Matanzas, y unos 23 puentes de los más de 40 que posee la línea.

Aunque para acometer los trabajos no han tenido problemas de recursos, sí han existido otras dificultades. Por ejemplo, directivos del Ministerio de Transporte comentaron a este diario que en tramos del capitalino barrio de Casablanca —desde donde parte el tren hacia la ciudad de los puentes— la extrema cercanía de las viviendas a la vía férrea casi impedía las reparaciones de esta mediante el empleo de equipos de alta tecnología. Además, el ganado suelto en la vía sigue constituyendo un problema, al entorpecer el paso de los trenes.

Las acciones de rescate se extienden también a las locomotoras y coches eléctricos, donde ha resultado esencial la participación del taller de equipos tractivos de la empresa ferroviaria Camilo Cienfuegos, de Matanzas. Sus trabajadores han reparado hasta la fecha cinco coches destinados a brindar servicios a la población, los cuales anteriormente estaban en muy malas condiciones.

"Para remozarlos utilizamos piezas recuperadas mayormente, y algunos productos de importación, como el material de enrollado, que tiene que ver con los motores, y los materiales del tendido eléctrico, en el cual también trabajamos", explica Alberto Guzmán Díaz, jefe del taller de radio de la unidad.

Rutas recuperadas para los pasajeros y la economía

La revitalización del sistema ferroviario de Hershey permitirá aumentar el nivel de transportaciones de pasajeros, a medida que sigan mejorando las condiciones de los coches, la puntualidad, estabilidad, el número de los servicios y la disminución del tiempo del recorrido, que antes de iniciarse las reparaciones era de cuatro horas y 15 minutos.

Miguel Acuña Fernández, director de la UFC, señaló que en la segunda decena de julio se estima que el viaje La Habana-Matanzas se realice en unas dos horas y 50 minutos, "aunque de por sí es un viaje lento, pues tiene 48 paradas y el aumento de las velocidades está limitado por el sistema eléctrico".

Además, comentó el especialista Yunior Alfonso Ruiz, podremos agregar un servicio más de trenes a la línea principal Casablanca-Matanzas. Para ella hoy solo existen tres pares de trenes.

Igualmente, la recuperación de la línea Hershey y del ramal Santa Cruz del Norte posibilitará reiniciar por ambas el traslado de cargas hacia distintas zonas del país. Ello, al potenciar un mayor empleo del tren en este tipo de transportaciones, redundará en un significativo ahorro económico, pues menos serán los medios automotores a utilizar para el trasiego de mercancías. Así, junto a la población, constituirá la economía nacional otra de las beneficiadas.

 

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