DENVER, Estados Unidos, junio 29.— El presidente Barack Obama
recorrió este viernes la zona afectada por el incendio en Waldo
Canyon, adyacente a Colorado Springs, la segunda ciudad más poblada
de Colorado, y prometió ayuda federal para los afectados.
El incendio, considerado el peor en la historia del estado y que
ha causado un muerto, comenzó el 23 de junio y se desconoce su
origen, aunque las autoridades locales han descartado que haya sido
provocado.
Poco antes de iniciarse la visita, el comandante Rich Harvey, a
cargo de las operaciones para extinguir el incendio que ha destruido
346 viviendas y ha obligado a evacuar a 32 mil personas, aseveró que
la llegada de Obama no iba a causar interrupciones en los vuelos de
los aviones cisterna y de los helicópteros que combaten el fuego.
Obama pudo ver las columnas de humo en las Montañas Rocosas desde
el avión presidencial antes de aterrizar en Colorado Springs.
"Queremos dar las gracias a todas las personas involucradas en
esto. Están arriesgando sus vidas para ayudarnos y salvarnos",
afirmó Obama.
El mandatario elogió la "excelente" cooperación entre las
agencias locales, estatales y federales.
El propósito de su viaje era supervisar los daños del incendio,
reunirse con algunas víctimas, ofrecer ayuda a las autoridades
locales y estatales, y dar las gracias a los equipos de emergencia.
"Una de las cosas que he tratado siempre de subrayar, ya sea en
los incendios de Colorado o en las inundaciones del norte de
Florida, es que cuando nos golpean los desastres naturales Estados
Unidos permanece unido", destacó.
Antes de viajar, Obama declaró a Colorado "zona de desastre
federal", debido no sólo al fuego en Waldo Canyon, sino a otros ocho
grandes incendios forestales y urbanos que están afectando al
estado.
En la zona de Colorado Springs, además de las casas ya
destruidas, el fuego está muy cerca de 20.000 viviendas y 160
edificios comerciales.
Durante la última semana las autoridades locales ya gastaron 5,2
millones de dólares para combatir este incendio.
La declaración de Colorado como zona de desastre permitirá
recibir fondos y ayuda del Gobierno federal para proveer alojamiento
temporal a los damnificados, retirar escombros de las casas
destruidas y restaurar las instalaciones públicas afectadas.
El congresista Cory Gardner, republicano por Colorado, expresó su
satisfacción por la declaración de zona de desastre al afirmar que
es "un paso necesario para que los evacuados reciban los recursos
que necesitan para reconstruir después de esta horrible tragedia".
"Es importante que una vez que los incendios estén bajo control
no nos olvidemos de las personas cuyas vidas han sido severamente
afectadas", declaró Gardner.