Nicaragua celebra este viernes el Día Nacional del Maestro con
nuevos progresos en la campaña de alfabetización, la reconstrucción
de centros escolares y estímulos económicos para los trabajadores
del sector educativo.
Más de 47 mil educadores recibieron esta semana un bono de 400
córdobas, equivalente a 17 dólares, como homenaje del gobierno
liderado por Daniel Ortega a los educadores, reporta Prensa Latina.
La coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Rosario
Murillo, destacó en sus habituales alocuciones al espacio
Multinoticias deL canal 4 de televisión el papel de los maestros en
la formación de valores en niños y adolescentes, el traslado de
características culturales y aspectos de identidad.
Por disposición gubernamental, directores y subdirectores de
centros de estudio, bibliotecarios, asesores pedagógicos,
inspectores de educación y todo el personal administrativo con
título de docente, recibieron igualmente el bono especial.
En los últimos meses el Ejecutivo contó con la cooperación de la
Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) a fin
de posibilitar la continuidad de estudios de miles de alumnos de
escasos recursos económicos.
Gracias a la iniciativa un total de siete mil 808 jóvenes en
Nicaragua fueron beneficiados con becas del ALBA para carreras
técnicas, y otros seis mil 135 podrán emprender carreras
universitarias, informó la víspera Murillo.
Por su parte, la directora ejecutiva del Programa Mundial de
Alimentos (PMA), Ertharin Cousin, que visitó a mediados de junio
esta nación centroamericana y recorrió zonas rurales y centros
educativos, elogió el plan denominado Merienda Escolar, a favor de
la seguridad alimentaria.
A criterio de los pedagogos, la adecuada alimentación contribuye
al buen desempeño físico y mental del docente.
Ese programa persigue restituir un derecho que de acuerdo con el
Ejecutivo las anteriores administraciones, de corte neoliberal,
eliminaron cuando dejaron la enseñanza solo para quienes podían
costearla.
Una de las huellas de la privatización fue el abandono escolar y
el incremento del número de analfabetos en zonas de rurales del
país.
Para enfrentar el problema el presidente Daniel Ortega orientó a
inicios de 2012 una nueva campaña de alfabetización que ya avanza
con más de 10 mil 500 aprendices en los departamentos de Jinotega y
Matagalpa.
Todavía quedan problemas por superar, según fuentes del gobierno,
como la integración de todos los niños a la educación y la retención
escolar, pero los esfuerzos están dirigidos a ello y a la elevación
de la calidad de la enseñanza a nivel nacional.