La economía francesa mostró un débil desempeño durante el primer
trimestre de 2012, con el estancamiento del Producto Interno Bruto
(PIB) y una mínima alza del consumo doméstico, confirmaron este
viernes estadísticas oficiales.
De acuerdo con los datos difundidos este viernes, durante el
período enero marzo el crecimiento fue cero, después de un precario
0,1 por ciento alcanzado a finales del año anterior, reporta Prensa
Latina.
El Instituto Nacional de Estadísticas y Estudios Económicos (Insee)
señaló que, de mantenerse esta tendencia, a finales de año el PIB
aumentará 0,2 puntos, bastante lejos del 0,5 pronosticado por el
presidente Fran ois Hollande durante su campaña electoral.
Esto significa que el gobierno tendrá serias dificultades para
sacar adelante su programa económico, sobre todo en cuanto al
aumento de empleos en el sector estatal y la disminución del déficit
fiscal hasta el tres por ciento del PIB en 2013.
La víspera se anunció que la creación de 60 mil nuevos puestos en
los sectores de educación y seguridad se hará a costa de la
reducción del 2,5 por ciento de efectivos cada año en los
ministerios no estratégicos.
El primer ministro galo, Jean-Marc Ayrault, también informó de un
severo recorte en los gastos de la mayoría de las carteras, el cual
alcanzará el siete por ciento el año que viene y el cuatro en los
dos siguientes.
La economía francesa también está afectada por el bajo
comportamiento del consumo de los hogares.
Según el Insee, en mayo este indicador creció 0,4 puntos, pero la
tasa de ahorro retrocedió por tercer mes consecutivo, lo cual
significa que las familias están financiando sus compras con el
dinero depositado en el sistema bancario.
En cuanto al futuro inmediato las perspectivas son bastante
complicadas porque, si bien el instituto de estadísticas prevé otro
trimestre nulo, el Banco de Francia por su parte proyecta un PIB
negativo, lo cual abriría las puertas a una etapa de recesión.