El tema de los comicios en México ocupa hoy los primeros planos.
El próximo 1 de julio cerca de 80 millones de ciudadanos elegirán al
presidente o presidenta que los representará durante el sexenio
2012-2018.
Prensa Latina intentó un acercamiento a este tópico a través de
voces diversas de la sociedad mexicana: políticos, analistas,
sindicalistas, periodistas, a quienes envió un cuestionario de
preguntas. Cada quien ha hecho su evaluación del escenario,
Francisco Gómez Maza, es uno de ellos, reporta Prensa Latina.
Periodista y comentarista político, económico y financiero, Gómez
Maza alimenta a diario una página digital llamada Análisis a fondo,
dedicada, según se define, como un espacio de información, análisis
y discusión al que le dedica buena parte de su tiempo.
Cuando terminan los ciclos sexenales, la gente olvida lo que hizo
y no hizo el presidente saliente y renueva ilusiones y esperanzas.
Son los ciclos del ahora sí, con este, refiriéndose a que el nuevo
satisfará las expectativas de las mayorías, afirmó.
Dijo que el reto mayor del país es parar la matanza de la guerra
contra el narcotráfico y la delincuencia organizada, y la violación
de los derechos humanos contra las poblaciones.
También señaló que necesario parar la persecución de defensores
de los derechos humanos y proteger eficazmente a los periodistas y
proporcionar una verdadera seguridad pública mediante la prevención
y persecución de los presuntos delincuentes.
Según Gómez Maza, el próximo presidente de México tendrá que
retirar de las calles a las fuerzas militares, independientemente de
que ese sector está ya muy desgastado y cansado de ejercer
actividades policiales.
En segundo lugar, pero al mismo tiempo, habrá de reactivar la
actividad productiva, impulsar un crecimiento económico superior al
cinco por ciento anual, mediante créditos blandos, enfatizó.
Lo anterior permitirá generar por lo menos un millón 200 mil
puestos de trabajo al año, justamente remunerados para reactivar el
mercado interno y mantener un crecimiento sostenido de la economía.
Pero esto no se logrará si el nuevo jefe del Ejecutivo no pone
coto al gasto público superfluo en corrupción, en salarios
descomunales a los ejecutivos de la burocracia y de las empresas
como Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad, para
destinar mayores recursos a la generación de empleos, apuntó.
El comunicador explicó que el actual escenario político está
marcado por la desinformación de los electores y la manipulación
mediática de los políticos.
Su principal medio de manipulación son la infinidad de promesas
que lanzan al electorado, pero no se propone un cambio radical en
las relaciones sociales y de producción, añadió.
Consideró que Felipe Calderón se vendió, durante su campaña del
2006, como el presidente del empleo, pero pronto se convirtió en el
presidente de una guerra absurda en contra del narcotráfico y el
crimen organizado.
La situación del país está marcada por la inseguridad pública, la
violencia, la sangre, la muerte por asesinato y ejecuciones,
apostilló.
Y al evaluar lo que podría ocurrir en la jornada comicial del
domingo, subrayó que en México hay los mecanismos más inimaginables
para el fraude electoral.