Los llamados a alcanzar una solución en Siria a través del
diálogo y sin imposiciones de recetas fabricadas en el exterior son
destacadas este viernes en la ciudad de Damasco por medios sirios.
Declaraciones del ministro de Relaciones Exteriores de Rusia,
Serguei Lavrov, contra cualquier intervención extranjera en los
asuntos internos de Siria, así como la imposición de recetas ya
hechas para impedir a los sirios ser protagonistas de sus propias
soluciones aparecen reflejadas por la agencia siria de noticias
SANA, reporta Prensa Latina.
En Moscú, Lavrov opinó que la Reunión de Ginebra representa una
oportunidad para unificar las posturas de las partes, aunque algunos
participantes en ese foro hablan de un gobierno de transición sin
tomar en cuenta lo que piensan amplios sectores de la población
local.
Pese a que el canciller ruso aclaró que no existe un proyecto
listo respecto a la crisis en la Reunión de Ginebra, que se
celebrará mañana, algunos medios occidentales adelantan ya presuntos
acuerdos.
Al respecto, el vicecanciller ruso Gennady Gatilov aclaró que los
participantes en el foro ginebrino deben proporcionar las
condiciones para ir a un proceso político determinado por los
propios sirios.
La formación de un gobierno de unidad nacional en Siria no es
posible, sino a través de un diálogo entre el Gobierno y los grupos
de la oposición, subrayó.
En ese sentido, agencias de prensa occidentales abordan parte de
un documento atribuido al enviado especial de la ONU y la Liga Arabe,
Kofi Annan, en el cual se habla de un gobierno de unidad nacional y
el establecimiento de etapas claras e irreversibles en la
transición, según un calendario preciso.
Annan al parecer hace esfuerzos para que la reunión en Ginebra se
celebre, aunque le son atribuidos adelantos que difícilmente acepte
Rusia, China y las propias autoridades de Damasco.
Fuentes diplomáticas consideran que los resultados, e incluso la
celebración de la cumbre sobre Siria dependen mucho de una reunión
que tendrán en San Petersburgo, Lavrov y la secretaria
norteamericana de Estado, Hillary Clinton.
Lo que si parece claro es que ni los sirios ni sus aliados
permitirán la imposición de recetas externas que no tengan el apoyo
de la población local, pues, al parecer, Occidente quiere alcanzar
en las pláticas resultados que no pudo lograr con la guerra, estiman
comentaristas políticos en Siria.
Al respecto, el embajador sirio en la ONU, Bashar Al-Yaafari,
afirmó la víspera que la situación en su país es resultado de la
financiación y apoyo, sea mediante el suministro de dinero, armas y
personas, o a través de la cobertura política e informativa, a favor
de grupos terroristas que hace Occidente y algunas naciones árabes.