BERLÍN, 28 junio.—
La Cámara baja del Parlamento alemán aprobó hoy la creación de una
base de datos centralizada sobre neonazis para evitar errores como
los cometidos por los cuerpos de seguridad en el seguimiento de la
célula terrorista destapada a finales del año pasado en el país.
El Bundestag decidió por gran mayoría la creación de este
archivo, que reunirá todas las informaciones sobre ultraderechistas,
nacionales o extranjeros, que actúan en territorio alemán.
Con ello, se pretende mejorar el intercambio de datos entre la
Policía y la Oficina de Protección de la Constitución a nivel
federal y de los estados federados.
El ministro del Interior, el socialcristiano Hans-Peter Friedrich,
habló de un "hito en la lucha contra la extrema derecha".
El nuevo archivo permitirá la actualización sistemática de
información y evitará márgenes de evaluación subjetivos.
Friedrich recordó que la investigación ha revelado que el hecho
de que la célula terrorista neonazi recientemente destapada pudiera
asesinar impunemente a inmigrantes en todo el país durante años se
debió en parte a la insuficiente cooperación entre las autoridades
federales y de los estados federados.
Mientras la coalición gubernamental de cristianodemócratas,
socialcristianos y liberales aprobó la creación de la base de datos
con el apoyo de los socialistas, La Izquierda y Los Verdes
expresaron sus dudas respecto a la constitucionalidad de esta
medida.
El archivo recogerá los datos de todos aquellos ultraderechistas
dispuestos a emplear o que apoyan la violencia, así como de posibles
cabecillas y personas que pudieran actuar de contacto.
La información a la que tendrán acceso los investigadores
incluirá datos básicos como nombre, dirección y fecha de nacimiento,
mientras que otras referencias, como números de cuentas o teléfonos,
sólo podrán ser consultadas previa solicitud.
"Se trata de combatir a la ultraderecha con los mismos
instrumentos que los utilizados contra el terrorismo islámico",
había adelantado ya Friedrich en enero pasado tras el Consejo de
Ministros que aprobó la creación de ese archivo.
El objetivo es posibilitar el "cruce efectivo de datos" para
seguir a los movimientos de neonazis catalogados como violentos
(unos 9.500), entre el colectivo de 25.000 militantes de la
ultraderecha, señaló entonces.
La creación del banco de datos sigue a la alarma desatada, el
pasado noviembre, por las acciones de una célula neonazi,
identificada como Clandestinidad Nacionalsocialista (NSU), que entre
2000 y 2007 asesinó a nueve inmigrantes y a una agente policial.
La existencia de la banda se reveló de forma tardía y fortuita,
tras el suicidio de dos neonazis -Uwe Mundlos y Uwe B hnhardt, de 38
y 34 años-, seguido de la explosión de la casa que compartían con
una mujer -Beate Zsch pe, de 36 años-, en Zwickau (este de
Alemania).
El trío de neonazis, más varios cómplices posteriormente
detenidos, eran conocidos por la policía, lo que no les impidió
burlar los dispositivos de seguridad.