Penny Palfrey, nadadora australiana, se lanzó hoy a la mar desde
La Habana, para intentar cruzar el Estrecho de la Florida, lo cual
sería un nuevo record en su vida como atleta.
La atleta, que cumplirá 50 años en julio próximo, dijo ante la
prensa cubana y extranjera sentirse en forma para asumir este reto,
"una manera de contribuir a unir lazos de amistad entre los pueblos
de Cuba y Estados Unidos".
El trayecto de 90 millas o 169,139 kilómetros lo hará con la
protección especial de un sistema electrónico, que le permitirá
evadir a los tiburones, principal amenaza en el océano, y estará
acompañada por un equipo de médicos, pilotos, expertos del clima y
kayak.
"Usaremos un método que sin dañar a los animales es capaz de
ahuyentarlos, pues jamás hemos deseado afectar el ecosistema
marino", reveló ayer jueves la destacada nadadora.
Otros de los principales retos que afrontará, además de la fauna
marítima, serán el fuerte sol caribeño y la corriente del Golfo.
El Comodoro José Miguel Díaz Estrich, presidente del Club Náutico
Internacional Hemingway de Cuba y miembro de la International Boat
Community, expresó su apoyo a la deportista.
Anteriormente Palfrey había atravesado aguas llenas de tiburones
para establecer un récord de natación en solitario en el océano de
108 km, entre dos de las Islas Caimán.
En sus hazañas aparecen también el haber cruzado los canales
Molokai, en Hawai, y Santa Bárbara, en Estados Unidos, así como el
Estrecho de Gibraltar, ubicado entre España y Marruecos.