|
Eliminar marabú de campos y mentes
Organización y uso adecuado de recursos incrementan
en Holguín la disponibilidad de caña para producir azúcar
GERMÁN VELOZ PLACENCIA
Si desde el 2011 no falta caña para moler en los centrales de la
provincia de Holguín, es porque se sigue eliminando el marabú y
otros obstáculos en las áreas agrícolas, los canales de riego y en
la mentalidad de quienes deben garantizarlo, opina Carlos Sera
Landrove, responsable de las 71 unidades productoras de materia
prima de la Empresa Azucarera del territorio.
Las
posibilidades de riego crecieron con la incorporación de modernas
máquinas y el restablecimiento de los canales.
"Nos estaban comiendo el desorden y la creencia de que las zafras
solo se hacen con abundancia de otros recursos, no de caña. Hoy
recuperamos la planificación desde el lote cañero hacia arriba y
defendemos el principio de producir todo lo posible con lo que
tenemos a mano.
"En el 2012 nos planteamos sembrar 14 520 hectáreas, es decir, un
millar más con respecto al 2011. Entre enero y la primera mitad de
junio sobrepasamos las 7 100, y tenemos unas 500 alistadas para
recibir la semilla, por lo que el plan de primavera (cierra el 30 de
este mes) terminará por encima de lo planificado".
El
control permanente en áreas agrícolas del Urbano Noris detectó
violaciones de la disciplina tecnológica e impuso sanciones
económicas a los responsables.
RESCATE DEL SUR Y DEL LOTE
Un paso importante fue recuperar la capacidad productiva del
macizo cañero Sur, donde no se aprovechaba el sistema de bombas y
canales creado años atrás, plantea Sera, quien conoce en detalles
las acciones realizadas en Pichuli, Veinte Rosas, Algodones e
Ingenio Viejo, o sea, las estaciones de bombeo puestas a punto.
A la par fueron reconstruidos o se dio mantenimiento a más de 200
kilómetros de canales y restablecieron decenas de obras de fábrica y
compuertas. Después de una década ausente, el agua del río Cauto
regresó a las áreas que proporcionan caña a los centrales Urbano
Noris y Cristino Naranjo.
Otra acción decisiva fue ir a la reanimación de los lotes
cañeros. En la provincia se crearon 141.
Según Sera, en julio se realizará la certificación de los bloques
de los lotes, sometidos en abril a verificaciones del estado de la
caña, la resiembra y el uso de fertilizantes y herbicidas. También
analizarán las posibilidades de adquirir implementos agrícolas y el
uso dado a la tracción animal.
LOS MEJORES EQUIPOS
Los mejores equipos son los que se tienen, dice Misleidys
Martínez Calzada, responsable del abastecimiento de combustible y
del control de los recursos en el taller de la UBPC Camilo
Cienfuegos, que también produce caña para el ingenio Urbano Noris.
Si los operadores de tractores no cumplen la revisión diaria de
su máquina, no reciben petróleo, explica. "Cuando lo echan y por
alguna razón no cumplen la tarea diaria, al otro día trabajan con el
que tienen en los tanques".
Esa actitud está relacionada con el rescate de los especialistas
en maquinaria en la mayoría de las unidades productoras y la
creación del Grupo Técnico en la Empresa, al tanto de todo lo que
eleve la productividad, como los viejos tractores JUMS-6 y MTZ-80,
que ahora tiran de un arado de tres discos y hacen hasta cuatro
hectáreas en una jornada.
En el doble turno se apoyan para resolver las dificultades que
crean las roturas de los tractores durante la preparación de
tierras. Si hay cuatro en un área y dos salen de servicio, los
restantes cumplen la tarea conjunta.
Precisamente en las áreas agrícolas del central Urbano Noris, con
el entusiasmo y la supervisión de Alexis Almira Magaña, director de
la Unidad de Atención a Productores, fue consolidado el uso de las
"asociaciones", o sea, la concentración temporal de medios de varias
UBPC o cooperativas para acometer tareas impostergables.
Para Alexis, la utilidad de esta idea se vio sobre todo el pasado
año, cuando fue necesario liquidar el atraso en el alistamiento de
la tierra para recibir las semillas. "Nos concentramos y en los
meses de noviembre y diciembre surcamos y sembramos las 556
hectáreas que nos faltaban para cumplir el plan propuesto.
"El principal logro de este año es sembrar caña mes por mes, lo
cual llegó para quedarse", asegura.
La Empresa Azucarera de Holguín reconoce que las roturas, las
molidas por debajo de la norma potencial y los problemas
organizativos de los centrales, entre otras causas, convirtieron al
componente industrial en la ruta crítica de la zafra del 2012.
Pero lo hecho en el sector agrícola es solo el despertar de un
prolongado letargo. Quedan muchos espacios por sembrar de
eficiencia, incluidos los contemplados en el programa de
acercamiento de la materia prima a los ingenios.
Con el fin de incrementar el rendimiento por hectárea, aún
distante de lo que pueden dar los campos, aquí deben priorizar la
calidad de la caña a través del uso de las variedades apropiadas, el
ordenamiento de cepas y la eliminación de todo lo que conspire
contra la disciplina tecnológica durante la siembra y atención a las
plantaciones. |