LA PAZ, 27 junio.— El vicepresidente de Bolivia, Álvaro García,
denunció hoy la complicidad del Movimiento Sin Miedo (MSM) y la
Unidad Nacional (UN) en el intento de golpe de Estado a la sombra
del amotinamiento de policías.
García señaló en conferencia de prensa las declaraciones de los
líderes de esos partidos políticos de oposición, como Juan del
Granado, del MSM, y Samuel Doria Medina, de UN, quienes a su juicio,
mostraron una complicidad hipócrita con el golpismo, al no denunciar
de manera clara y transparente cualquier intento de golpe de Estado.
"Ha habido aquí una complicidad hipócrita con el golpe de Estado
de parte de los partidos políticos de derecha", apuntó.
El vicemandatario cuestionó la falta de respaldo a la defensa de
la democracia al ratificar que los líderes de la oposición asumieron
una posición ambigua.
"Se es demócrata o no se es demócrata, no hay medias tintas con
la democracia", subrayó.
"Esa derecha hipócritamente demócrata, hipócritamente golpista,
da pena, la miseria de sus ideas, la miseria de sus proyectos
políticos porque no los tiene, se traduce en la miseria de sus
acciones políticas. Son una vergüenza, aún para la derecha son una
vergüenza, para el país son un desastre", subrayó.
De acuerdo con García el conflicto policial era el escenario para
que esos partidos demostraran si defienden la democracia o están
contra la democracia, por lo que los invitó a la reflexión.
"Nosotros pedimos a la clase política, aún de derecha, una
actitud firme en defensa de la democracia. No pedimos apoyo al
Gobierno, pedimos una posición firme en defensa de la democracia, y
lo que encontramos fueron discursos hipócritas, mal articulados,
ambiguos. No se puede ser ambiguo con la democracia", insistió.
El gobierno boliviano y los policías amotinados desde la semana
anterior llegaron a un acuerdo este miércoles con el cual,
presumiblemente, se superó el conflicto en demanda de una mejora
salarial.
La acción policial se inició el jueves anterior cuando un grupo
de 30 agentes de baja graduación con pasamontañas y 10 mujeres de la
organización de Esposas de Policías tomaron la Unidad Táctica de
Operaciones Policiales, desde entonces cuartel general de los
sublevados.
Los revoltosos pidieron nivelar sus salarios con los de las
Fuerzas Armadas, jubilación con el último sueldo y abrogación de la
Ley 101 de Régimen Disciplinario.
García mencionó al menos seis elementos que demuestran el intento
de alterar el orden constitucional en el país, a partir de la
movilización de esos agentes, influenciados por actores políticos de
la derecha.
El también presidente de la Asamblea Legislativa advirtió que
ninguno de esos seis elementos son invento del Gobierno, sino para
provocar la ruptura del orden interno y del funcionamiento
institucional de la democracia en el país.
Los políticos infiltrados se aprovecharon de una demanda legítima
de carácter económico de los policías para llevar la situación hacia
fases escalonadas de golpe de Estado contra la democracia, manifestó
el vicepresidente.
Entre los elementos mencionados destaca la ruptura del Estado
democrático por parte de la Policía, toma de instituciones,
parálisis del funcionamiento del Gobierno y ataques dinamiteros a la
Asamblea Legislativa y el Palacio de Gobierno.
También resaltó la destrucción de equipos de Radio Bolivia con
dinamita y el registro de comunicaciones entre policías que
planeaban el golpe contra el Gobierno.