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Critican postura de gobierno español ante crisis política en Paraguay

MADRID, 27 junio.— El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) emplazó hoy al gobierno conservador de Mariano Rajoy a asumir una postura más diáfana ante la crisis política en Paraguay, tras la destitución del presidente de ese país, Fernando Lugo.

La vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano, reprochó al Ejecutivo del derechista Partido Popular (PP) su tibia reacción en defensa de un mandatario "limpiamente" elegido por las urnas y que, denunció, fue sometido a un juicio sumarísimo.

Durante una sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados, Valenciano subrayó que la posición de la administración de Rajoy ha quedado entre las más moderadas de la comunidad internacional.

En un momento en el que las democracias latinoamericanas se consolidan, España no puede mantener esa tibieza, remarcó la también portavoz de Asuntos Exteriores del PSOE en la Cámara baja.

Lugo fue el primer presidente progresista de Paraguay tras 61 años de poder ininterrumpido del Partido Colorado, y ha sido depuesto en un juicio sumarísimo que carece de las mínimas garantías, insistió la dirigente de la principal fuerza de la oposición en este país europeo.

Criticó al ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, por la tardanza en convocar al embajador paraguayo en Madrid para recabar información sobre lo que numerosas naciones no dudaron en calificar de golpe de Estado contra el gobernante.

A su juicio, esa actitud contrasta con la de la mayoría de los países de América Latina y organismos internacionales, que mostraron una reacción contundente, y no se corresponde con la especial relación que mantiene España con esa región.

Consideró que lo sucedido en la nación suramericana es de máxima gravedad y abre una profunda brecha entre Asunción y el resto de Latinoamérica.

García-Margallo manifestó que el Ejecutivo quiere conocer las explicaciones del embajador para decidir "si es necesario avanzar más en el proceso de la defensa de la Constitución de Paraguay, que para nosotros es la norma básica en un Estado de Derecho".

El canciller indicó que España quiere recabar datos antes de fijar su postura ante la destitución de Lugo, aunque ya exteriorizó su preocupación por la institucionalidad democrática de Paraguay.

Frente a sus palabras, Valenciano hizo hincapié en que el Palacio de la Moncloa (sede del poder central) debe dar señales más claras.

 
 

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