Una comisión cristiano-islámica advirtió este miércoles que
Israel emprende un nuevo proyecto constructivo en Jerusalén para
controlar el Monte de los Olivos, cuando palestinos y jordanos aún
valoran la trascendencia del reciente viaje de Vladimir Putin.
Medios noticiosos de Jordania, país árabe encargado de la
integridad de los lugares sagrados en los territorios palestinos
ocupados, señalaron que el alegado plan sionista data de antaño y
forma parte de una política sistemática de "judaización", reporta
Prensa Latina.
La llamada comisión cristiano-islámica para apoyo de Jerusalén y
sitios sagrados señaló que Tel Aviv usa como pretexto la ausencia de
un órgano responsable por el cementerio en el referido Monte de los
Olivos, un lugar bíblico venerado por judíos, cristianos y
musulmanes.
Recordó que el origen de esa usurpación de terrenos data del
momento en que fuerzas militares sionistas empezaron a implantar
"miles de tumbas judías falsificadas" alrededor de la mezquita de
Al-Aqsa, el tercer lugar santo del Islam, después de La Meca y
Medina.
El secretario general de ese ente, Hanna Issa, calificó de
intentos desesperados por crear una historia judía en la ciudad la
instalación de miles de sarcófagos falsos en torno a Al-Aqsa y el
desenterramiento de tumbas de árabes, así como la eliminación del
paisaje árabe allí.
Además, denunció que con tales prácticas los israelíes dan otro
paso para instalar el derecho judío y construir un alegado templo
sobre las ruinas de la referida mezquita.
En ese sentido, Hanna se refirió al llamado museo audio-visual,
que está previsto construir bajo los terrenos cerca de la entrada
del barrio de Wadi Hilweh, al sur de Al-Aqsa, y alertó es un plan
para establecer "edificios judíos talmúdicos".
La política de expansión de asentamientos y apropiación de
terrenos legítimos palestinos por parte del gobierno del primer
ministro israelí, Benjamín Netanyahu, centró las conversaciones del
presidente de Rusia, Vladimir Putin, durante su reciente viaje a
Medio Oriente.
Putin habló ayer en Ramalah y Belén con el mandatario de la
Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmoud Abbas, y luego se
trasladó a esta capital para entrevistarse con el rey Abdulah II de
Jordania, con quienes discutió vías para relanzar el estancado
diálogo de paz.
Aunque Netanyahu manifestó un supuesto interés en reanudar el
diálogo con la ANP, mantuvo una posición diametralmente opuesta a la
de Abbas y Abdulah II, partidarios -al igual que Moscú- de agilizar
una solución de dos Estados (uno palestino y otro israelí).