Sectores de la oposición en la Asamblea Nacional Constituyente (ANC,
parlamento provisional) de Túnez intensificaron este miércoles las
críticas al partido islamista moderado Ennahdha por la extradición
del exprimer ministro libio Al-Baghdadi Al-Mahmoudi.
Tras la sesión efectuada el martes, de la cual se retiraron los
delegados opositores en señal de desacuerdo con el Ejecutivo, las
discrepancias tienden a profundizarse entre el presidente interino
del país, Moncef Marzouki, y el gabinete del primer ministro Hamadi
Jebali, reporta Prensa Latina.
Issam Chebbi, asambleísta de la oposición liberal por el Partido
Republicano, desaprobó la decisión de Jebali de repatriar a Libia a
Al-Mahmoudi, quien estaba detenido en Túnez desde septiembre de
2011, un mes después de que ingresó ilegalmente al país en tránsito
a Argelia.
Según Chebbi, la postura de su agrupación es una forma de
defender los valores de las revueltas que derrocaron al presidente
Zine El Abidine Ben Alí, el 14 de enero del año pasado, y de
denunciar que en esta nación maghrebí se están violando derechos
humanos.
El propio presidente tunecino Marzouki, dirigente del partido
laico Congreso Por la República (CPR), calificó de "ilegal" e
"inconsulta" la extradición del exprimer ministro de Muamar El
Gadafi, decidida por el gobierno que encabeza la formación islamista
moderada Ennahdha.
La coalición gobernante tunecina la integran, además de Ennahdha
(Renacimiento, en árabe) y del CPR, el foro de izquierda Ettakatol,
del actual presidente de la Asamblea Constituyente, Mustafa Ben
Jaafar.
Para muchos analistas locales, el envío de Al-Mahmoudi a Trípoli
es una difícil prueba para la alianza en el poder en Túnez, dadas
las dudas de que el autoproclamado gobierno del Consejo Nacional de
Transición libio cumpla su promesa de juicio justo y despolitizado.
Los ministros del gabinete aliados a Jebali lo defendieron
alegando que el primer ministro hizo uso de sus competencias y que
no se requería una autorización presidencial para la extradición,
mientras Marzouki esgrimió el peligro de irrespeto a los derechos
del detenido.
Además, el jefe de Estado recriminó a Jebali que excedió su
mandato, y puso en duda la veracidad de los supuestos delitos
imputados por las nuevas autoridades libias al antiguo aliado de El
Gadafi.
Entretanto, la televisión y medios impresos en esta capital
reportaron que una bomba explotó el martes, sin provocar víctimas,
fuera del consulado tunecino en Trípoli, lo que se relacionó
directamente con la repatriación de Al-Mahmoudi, de 67 años.