En la solución de la crisis política en Siria debe participar la
mayor cantidad posible de sus vecinos, incluido Irán, consideró el
primer ministro ruso, Vladimir Putin, al concluir este miércoles una
gira por Medio Oriente.
Tras visitar Israel, la sede de la Autoridad Nacional Palestina y
Jordania, Putin consideró que en el diferendo sirio cada vecino
posee cierta influencia sobre determinadas fuerzas dentro de la
nación levantina y sería contraproducente ignorarlo, reporta Prensa
Latina.
Putin defendió, al mismo tiempo, el derecho de Teherán al empleo
pacífico de la energía nuclear, "siempre y cuando se abstenga de
desarrollar armas de destrucción masiva", apuntó.
De su lado, el embajador ruso en la ONU, Vitali Churkin, confirmó
que el ministro del Exterior, Serguei Lavrov, participará en una
conferencia internacional sobre Siria, a celebrarse el próximo
sábado en Ginebra.
Varios países occidentales se pronunciaron contra la presencia de
la República Islámica en un foro sobre Siria, inicialmente convocado
por Moscú, pero Putin aclaró que para nada se debe vincular el
diferendo en torno al programa atómico iraní con la crisis siria.
La víspera, el jefe de Estado ruso insistió en la necesidad de
una solución a los conflictos en la región del Medio Oriente y el
norte de África, sin intromisión foránea.