Al menos 10 policías murieron durante explosiones dinamiteras en
varias localidades de las provincias afganas de Helmand, Kunduz y
Herat en las últimas 24 horas, reportaron este miércoles fuentes
oficiales.
Según el portavoz provincial de Helmand, Daoud Ahmadi, cuatro
agentes de seguridad perecieron durante el estallido de una bomba
accionada por control remoto en la aldea de Landi Nawi, en el
distrito de Musa Qala, reporta Prensa Latina.
Otros cuatro policías fallecieron a consecuencia de la detonación
de un artefacto explosivo cuando patrullaban el distrito de Ghoryan,
en la provincia de Herat, comunicó el vocero provincial Noor Khan.
Mientras, el jefe de la policía de la provincia de Kunduz,
general Samihullah Qatar, informó que dos agentes de seguridad
perdieron la vida y otros tres resultaron heridos cuando su vehículo
explotó una bomba plantada en una carretera.
La policía y el ejército afganos, que estarán a cargo de la
seguridad del país tras la retirada de las tropas de Estados Unidos
y la ISAF, son objetivos centrales de los rebeldes.
Esas acciones de los insurgentes son aún más fuertes durante los
meses de verano en la denominada ofensiva de primavera, pero la
actividad este año es mayor que la prevista.
De acuerdo con estadísticas de la Organización del Tratado del
Atlántico Norte (OTAN) esos ataques se incrementaron en mayo con
relación al mismo mes del 2011, desde dos mil 500 incidentes hasta
tres mil.