El gobierno boliviano y los policías amotinados
desde la semana anterior llegaron a un acuerdo en la madrugada de
este miércoles, con el cual, presumiblemente, se supera el conflicto
en demanda de una mejora salarial.
Según la representante de los uniformados en el
diálogo, Esther Corsón, se logró un monto de 100 bolivianos (14,5
dólares) al salario básico de los agentes, además de la suspensión
de la vigencia de la Ley 101 de Régimen Disciplinario, entre otros
temas, reporta Prensa Latina.
Para Corsón, los amotinados pensaron en el pueblo de
Bolivia a la hora de firmar el pacto, porque llevaba casi una semana
sin servicios de seguridad, en tanto el viceministro de Régimen
Interior, Jorge Pérez, aseguró que consiguieron un aumento
histórico.
Luego de la firma del documento, los efectivos deben
retornar a sus unidades e iniciar sus labores habituales, aunque
algunos esperarán por la socialización del convenio.
El domingo anterior, las partes también alcanzaron
un acuerdo, pero este no fue reconocido por los protagonistas de la
revuelta, quienes mantuvieron sus posiciones de fuerza e insistieron
en mantener la protesta.
El motín policial se inició el jueves anterior,
cuando un grupo de 30 agentes de baja graduación con pasamontañas y
10 mujeres de la organización Esposas de Policías tomaron la Unidad
Táctica de Operaciones Policiales, desde entonces cuartel general de
los amotinados.
Los amotinados pidieron, en un principio, la
nivelación de sus salarios con el de las Fuerzas Armadas, jubilación
con el último sueldo y la abrogación de la Ley 101 de Régimen
Disciplinario.
Desde las primeras horas de protesta, los revoltosos
cometieron hechos vandálicos, los cuales hicieron que, entre las
prioridades, incluyeran el pedido de que los responsables no serían
sancionados, a lo cual accedió el Gobierno.