MOSCÚ, 26 de junio.— El Ministerio de Exteriores ruso llamó hoy a
la calma y a una interacción constructiva entre Ankara y Damasco, al
tiempo que la OTAN condenó a Siria, y Estados Unidos afirmó que
"continuará presionando para impulsar la transición" en la nación
árabe.
Moscú defendió que el derribo de un avión militar turco por parte
de la defensa antiaérea siria no sea considerado como una
provocación o una acción premeditada del Gobierno de Al Assad, e
instó a evitar una escalada de acusaciones que sería "extremadamente
peligrosa", refiere Reuters.
"Creemos que la mejor forma de actuar es la contención y la
interacción constructiva entre turcos y sirios para clarificar las
circunstancias de este incidente", señala el comunicado de la
Cancillería rusa.
El texto insistió en que todas las partes deben actuar
exclusivamente en interés del plan de paz propuesto por el enviado
de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Kofi Annan. A juicio del
Ejecutivo ruso, no se deben "dar pasos más allá de los límites" de
la propuesta de Annan.
En contraste, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, señaló
que Washington y otros socios trabajarán para hacer "que el régimen
de Al Assad responda por sus actos y continuaremos presionando para
lograr la transición política que necesita Siria", cita DPA.
Este martes, la OTAN condenó como "inaceptable" el derribo del
avión. "Condenamos ese hecho en los términos más fuertes", dijo su
secretario general, Anders Fogh Rasmussen, en Bruselas, tras una
sesión extraordinaria de los embajadores de la Alianza bélica.
Turquía tiene previsto llevar el caso ante el Consejo de
Seguridad de la ONU.