Como
una gran suerte calificó Modesto Veccia, presidente de la Fundación
Anthropos, de Italia, traer a La Habana —"bellísima ciudad, hecha de
bellísima gente"— la exposición permanente El genio de Leonardo
da Vinci, que acaba de donar esa institución a la Oficina del
Historiador de la Ciudad, y que se inaugurará mañana jueves a las
5:00 p.m. en el Salón Blanco del capitalino Convento de San
Francisco de Asís.
Alrededor
de 100 reproducciones de las máquinas ideadas por Da Vinci —las
cuales constituyeron una ilusión para el multifacético creador,
cuyas obras demostraron con creces su amor por la humanidad—,
quedarán ya para siempre aquí, lo cual evidencia, según valoró Marco
Baccin, embajador de Italia en la Isla, el alto nivel de intercambio
cultural entre ambas naciones.
Estos hechos, como también la presencia de la cultura italiana en
la Feria del Libro, en los Festivales de Cine, en el Cubadisco y en
la Bienal de La Habana, atenúan la tristeza que sentimos cuando
tenemos que abandonar, por alguna razón, la Isla, comentó Baccin,
quien agradeció a la Oficina del Historiador por apoyar la idea
desde el principio.
Veccia, por su parte, explicó que la Fundación que dirige se
ocupa de la divulgación científica, para lo cual se vale de
exposiciones itinerantes, y refirió que el Museo —término que
utilizó para precisar que la muestra en cuestión tiene la
característica de serlo aun dentro del claustro franciscano— será
muy dinámico, pues las piezas que estarán expuestas desde el
principio, serán reemplazadas después por otras, de manera que no
siempre se exhibirán las mismas, lo cual la mantendrá en movimiento
para estar en consonancia con las "movidas" inventivas del genial
humanista.
También caracteriza esta excelente propuesta cultural, explicó
Norma Jiménez, directora de la institución cultural Convento de San
Francisco, la posibilidad de interactuar con el público, de manera
que los niños, a diferencia de como deben ser observadas las obras
de arte en estos espacios, podrán experimentar la magia de tocar
estas maquinarias en funcionamiento, pensadas y soñadas por el autor
de la Mona Lisa, que llega hasta el siglo XXI para ver hechos
realidad, y desde el arte, sus nobles empeños.