"Yo
no me la pierdo por nada del mundo. Tengo 13 años y, desde que nací,
vengo cada 23 de junio al Parque para ver las casitas arder y ver
cómo los siete Juanes capturan al Güije", comentó a Granma la
pionera remediana de 13 años Leidy Beatriz Arias, a propósito de la
Fiesta del San Juan, que celebra ininterrumpidamente cada año por
esta fecha este municipio villaclareño.
En un feliz bullicio estuvo inmersa el pasado fin de semana esa
sencilla, pero auténtica ciudad, la octava de las villas fundadas en
Cuba —que al decir de Cintio Vitier "el paso del tiempo la ha dejado
más bella"— para cederle sus espacios a la tradicional fiesta
popular considerada por algunos estudiosos la más antigua de la
Isla.
Cuentan los remedianos que desde 1722 y en honor a su Santo
Patrón, San Juan Bautista, estas conmemoraciones tienen lugar en esa
tierra provista de leyendas y tradiciones a las que sus vecinos no
renuncian y a las cuales se suman con marcado entusiasmo para
defenderla como el patrimonio cultural vivo que es.
Por eso —y, aunque ya desde el 22, la ciudad se engalanaba con la
inauguración de exposiciones que aluden a la arquitectura del lugar,
al arte popular en la literatura, y a las creaciones artísticas en
general—, el pueblo escuchó al amanecer del 23, interpretada por la
Banda Municipal de Concierto, que se desplazó por las calles, una
diana mambisa para dar paso a la anunciación oficial del inicio del
festejo sanjuanense, emitida por el cabildo dramatizado por niños.
Previo a la realización de los juegos tradicionales que se
incluyen en la festividad (único San Juan que ostenta el premio
patrimonial Memoria Viva en el país), entre los que se encontraron
el palo —y el puerco— encebado, las carreras en saco, el boxeo a
ciegas, el tesoro escondido y la tracción de la soga, sesionó allí
en la Casa Museo Alejandro García Caturla, el Tercer Evento Nacional
de Historia y Tradiciones, prestigiado por las intervenciones de la
doctora Virtudes Feliú Herrera con su conferencia inaugural El
San Juan como fiesta patronal en las diferentes regiones de Cuba;
y de Rafael Lara, metodólogo nacional de Tradiciones Populares, cuya
intervención se centró en las Experiencias de la salvaguardia del
patrimonio cultural inmaterial en Cuba.
La dramatización hacia la medianoche de la captura del Güije
—personaje travieso que reside en la Charca de la bajada, en la
desembocadura del río Camaco, y que debe ser apresado por siete
mozalbetes llamados Juan— va dando fe del cumplimiento, una vez más,
de la defensa y la gran responsabilidad que ostentan los remedianos
en la conservación de su legado.
Pero hay más. Al día siguiente fue celebrada la Asamblea Solemne,
tradición de entonces que al calor de nuestros días aprovechan estos
lugareños para rememorar, esta vez a cargo de Gisel de la Rosa
Marrero, presidenta de la Asamblea Municipal del Poder Popular en
Remedios, la legendaria historia de la Ciudad de antaño, pero
también para entre todos conquistar los retos del presente.