LA PAZ, 25 de junio.— Unos 1 000 policías amotinados ocuparon la
Plaza de Armas aledaña al Palacio Presidencial en esta capital en su
quinto día de rebelión por demandas salariales, mientras el Gobierno
boliviano insistió en que la derecha pretende usar la protesta con
fines golpistas.
AFP reporta que 1 000 uniformados siguen atrincherados en la sede
de una Unidad Táctica de Operaciones Policiales (UTOP, antimotines),
convertida en su cuartel general.
La ocupación se produjo tras choques con organizaciones sociales,
que llegaron hasta el lugar para respaldar al Gobierno, ante las
amenazas de golpe de Estado, denunciadas desde la víspera por el
mandatario Evo Morales y varios miembros del Gabinete.
En ese sentido, el vicepresidente Álvaro García Linera llamó a la
tranquilidad en el país, en momentos en que continúa el
amotinamiento en varios departamentos, sobre todo en las principales
ciudades, informó PL.
García Linera pidió a los bolivianos que no se dejen provocar,
porque los movilizados necesitan muertos para llevar adelante sus
intereses y entrar en una segunda etapa.
"Lamentablemente aprovechándose de una demanda económica y
legítima atendida por el Gobierno, fuerzas oscuras están comenzando
a manipular esta movilización", cita Telesur.
Los agentes de baja graduación involucrados en el motín
rechazaron el acuerdo firmado con el Gobierno en la madrugada
anterior, y en lugar de los cuatro puntos incluidos en la demanda
inicial, elevaron a 21 los reclamos.