LIMA, 25 junio.— Nuevas movilizaciones de rechazo al proyecto
minero Conga, de capital mayoritariamente norteamericano, se
realizan hoy en la ciudad norandina de Cajamarca, pese a la luz
verde que le dio el gobierno peruano al esquema bajo nuevas
condiciones ambientales.
Las marchas de apoyo a una larga huelga se desarrollan en forma
pacífica, mientras fuentes policiales citadas por una televisora
informaron del arribo a la ciudad de Cajamarca, a 840 kilómetros al
noreste de aquí, de cerca de mil 500 policías antimotines
procedentes de Lima y otros puntos del país.
Al mismo tiempo, un grupo de activistas sociales cumplió ocho
días en huelga de hambre, sin que asome la posibilidad de un diálogo
entre los dirigentes de la protesta y el gobierno.
El presidente Ollanta Humala aprobó el sábado, según informó en
un mensaje por televisión y radio, la puesta en marcha del proyecto,
ante la aceptación empresarial de nuevas condiciones sociales y
ambientales planteadas por el gobierno.
El mandatario se comprometió a hacer cumplir esos requerimientos,
entre ellos el de garantizar la provisión de agua, cuya afectación
temen el gobierno regional y las organizaciones sociales, por lo que
rechazan el proyecto.
El ministro del Ambiente, Manuel-Pulgar Vidal, dijo que el
gobierno está dispuesto a dialogar sobre esa base con los líderes de
la protesta, que exigen la anulación del proyecto.
Tanto el ministro como el presidente regional (gobernador) de
Cajamarca, Gregorio Santos, se culparon de la frustración del
diálogo que la mayoría de los analistas y dirigentes políticos y la
población -en una encuesta- reclaman para evitar desenlaces
violentos del conflicto.
Santos dijo que él pidió, junto a un grupo de alcaldes, audiencia
al presidente para exponer la posición de los críticos de Conga, sin
haber obtenido respuesta.
Pulgar-Vidal argumentó que el pedido apuntaba solo a rechazar el
proyecto, ante lo cual el gobierno pidió propuestas de una agenda de
diálogo, sin obtener contestación.
El gobierno ofrece además dotar a la ciudad de Cajamarca de un
nuevo sistema de agua potable y realizar diversas obras públicas en
provincias y municipios de ese territorio.
El gobernador Santos y los dirigentes de dos frentes sociales que
dirigen la huelga general iniciada el 31 de mayo sostienen que, a la
luz de sus antecedentes, la empresa minera a cargo del proyecto no
cumplirá el compromiso, relativizado por uno de sus ejecutivos.
Tanto Pulgar-Vidal como Carlos Santa Cruz, ejecutivo de la
empresa norteamericana Newmont, principal accionista de Conga,
aseguraron hoy que los dos reservorios que garantizarán provisión de
agua al entorno de la mina, estarán listos a más tardar en dos años.
Tal previsión llevó el sábado al presidente Humala a asegurar que
primero habrá mejor provisión garantizada de agua y luego se
ejecutará el proyecto minero propiamente dicho.
Newmont ha pedido al gobierno seguridad para seguir adelante, lo
que para diversos analistas implica la necesidad de diálogo, porque
sería muy costoso social y políticamente imponerlo por la fuerza.