WASHINGTON, 25 junio.— Estados Unidos alegó hoy estar muy
preocupado por la rapidez con que se efectuó el juicio político que
terminó con la destitución del presidente de Paraguay, Fernando
Lugo.
Hemos seguido muy de cerca los acontecimientos y continuamos
bastante preocupados por la rapidez del proceso utilizado para este
juicio político, adujo Victoria Nuland, portavoz del Departamento de
Estado, ante un panel de periodistas en esta capital.
De acuerdo con la portavoz, la secretaria de Estado, Hillary
Clinton, conversó sobre el tema el fin de semana con su homólogo
brasileño, Antonio Patriota.
Mantenemos consultas con los otros miembros en la Organización de
Estados Americanos para determinar cuál será nuestra reacción junto
a nuestros socios, indicó Nuland.
Países latinoamericanos como Venezuela, Bolivia, Nicaragua,
Ecuador, Brasil y Argentina, han seguido una postura más firme que
Estados Unidos, al desconocer la legitimidad del nuevo Ejecutivo
paraguayo.
Asimismo, dichas naciones entre otras, han calificado de golpe de
Estado parlamentario el proceso político seguido contra Lugo por
parte del Senado de ese país.
El litigio comenzó tras un choque armado entre policías y
campesinos a principios de este mes en una zona rural, donde hubo 17
muertos y varias decenas de heridos.
Líderes opositores acusaron a Lugo de no tomar las medidas
adecuadas en este incidente, como parte de sus campañas para generar
un escenario de desestabilización nacional.
El vicepresidente paraguayo, Federico Franco, asumió como
mandatario hasta que se realicen nuevas elecciones.