WASHINGTON, 25 junio.— El expresidente de Estados Unidos James
Carter criticó con firmeza al gobierno de su país por su supuesto
liderazgo en la lucha contra el terrorismo a nivel mundial.
Carter aseveró que los ataques con aviones teledirigidos (drones)
y la política de asesinatos selectivos colocan pies de barro a la
pretensión de Washington de erigirse en fiscal de los derechos
humanos en el orbe.
Revelaciones de que altos funcionarios han sido destinados a
decidir asesinatos en el extranjero, incluidos ciudadanos
estadounidenses, son una prueba inquietante de hasta qué punto
nuestra nación ha extendido la violación de los derechos humanos,
escribió Carter en un artículo publicado por el diario The New York
Times.
Lo anterior constituye una alusión explícita al presidente Barack
Obama, quien supervisa personalmente la llamada lista de la muerte,
mediante la cual se determinan los asesinatos de individuos
considerados sospechosos de terrorismo, de acuerdo con recientes
revelaciones del propio Times.
Quien fuera el presidente número 39 de Estados Unidos (1977-1981)
agregó que "en vez de hacer un mundo más seguro, la violación de los
derechos humanos internacionales incita a nuestros enemigos y aliena
a nuestros amigos".
Carter criticó también la permanencia del centro de detención en
la bahía de Guantánamo, en el sur de Cuba, con 10 años de existencia
y donde permanecen 169 detenidos con pocas posibilidades de obtener
alguna vez su libertad, dijo.
En este sentido, condenó la política de detenciones por tiempo
indefinido y las prácticas de torturas para obtener confesiones de
los reos, aplicadas en el enclave que mantiene Washington contra la
voluntad del pueblo cubano así como en otras cárceles secretas
alrededor del globo.
El texto de Carter aparece una semana después que la ONU solicitó
a Estados Unidos aclarar los criterios que utiliza para seleccionar
los objetivos en su guerra contra el terrorismo.
Christof Heyns, relator de la ONU sobre ejecuciones
extrajudiciales, pidió en Ginebra el 21 de junio que Washington
precise cuáles son las reglas que, a su juicio, amparan los
asesinatos selectivos en países como Afganistán, Irak, Pakistán,
Somalia y Yemen.
El relator criticó al país norteño por su falta de transparencia
en dicha cuestión, lo cual obliga a organizaciones civiles a
realizar investigaciones que ameritan mucho esfuerzo, si bien
encontraron un aumento de estos ataques selectivos en los últimos
tres años, agregó.