El primer ministro británico, David Cameron, advirtió este lunes
sobre nuevas reducciones de las subvenciones a familias pobres con
varios hijos y otras ayudas económicas, como parte de una propuesta
para recortar los gastos sociales.
También anunció la retirada de las asistencias para la compra de
una vivienda para menores de 25 años y la disminución de las
prestaciones para las personas que lleven mucho tiempo sin empleo,
por la necesidad de cambiar el modelo económico de beneficios
populares, reporta Prensa Latina.
Las prestaciones sociales son el mayor gasto del Reino Unido, que
ascienden a 322 mil millones de dólares este año, lo que las
convierte en uno de los temas más sensibles.
Según analistas tales recortes se producen en momentos en que el
Gobierno lucha por reducir un enorme agujero presupuestario,
reavivar una dañada economía y contrarrestar el descontento popular
por las duras medidas de austeridad.
En tal sentido las opiniones apuntan a que dicho programa del
líder del Partido Conservador no ha sido acordado con el Partido
Liberal Demócrata, por lo que, previsiblemente, muchos de sus puntos
contarán con el rechazo de los socios de gabinete y podrían quedarse
estancadas en el Parlamento.
Cameron en sus argumentos sobre los cambios en las subvenciones
criticó la cultura del derecho a prestaciones entre los
desempleados, en contraste con los sacrificios que deben hacer las
familias trabajadoras.
El primer ministro británico llamó a un debate nacional para
reformar por completo el sistema de subsidios públicos, al afirmar
que el actual programa de ayudas estatales promueve una cultura de
dependencia y una mayor injusticia social, lo cual es rechazado ya
por sus oponentes partidistas.