La Organización de Estados Americanos (OEA) convocó hoy a una
reunión extraordinaria de su Consejo Permanente para evaluar los
acontecimientos en Paraguay, donde el Parlamento destituyó al
presidente Fernando Lugo.
La institución continental analizará el miércoles próximo la
situación de ese país, donde los legisladores realizaron un juicio
político relámpago contra el mandatario constitucional por un
supuesto mal desempeño de sus funciones.
La medida recibió el rechazo mayoritario de los gobiernos
latinoamericanos, muchos de los cuales la califican como un golpe de
estado parlamentario y se niegan a reconocer a la nueva
administración.
El litigio comenzó tras un choque armado entre policías y
campesinos a principios de este mes en una zona rural, donde hubo 17
muertos y varias decenas de heridos.
Líderes opositores acusaron a Lugo de no tomar las medidas
adecuadas en este incidente, como parte de sus campañas para generar
un escenario de desestabilización en el país.
El vicepresidente paraguayo, Federico Franco, asumió como
mandatario hasta que se realicen nuevas elecciones.
Especialistas dudan que la OEA pueda contribuir a un eventual
regreso de Lugo al poder, teniendo en cuenta la tradicional
ineptitud y subordinación de esa entidad a los intereses de Estados
Unidos y las oligarquías nacionales, informó PL.