Ahmel
Echevarría, una de las voces más consistentes de la nueva narrativa
cubana, se alzó con el Premio de Novela Ítalo Calvino 2012 por su
obra La noria.
Dos de los tres jurados del certamen, Alberto Garrandés, ganador
del concurso anterior, y la guantanamera Ana Luz García Calzado, se
inclinaron por la novela de Echevarría. El tercero, Leonardo Acosta,
escritor y musicólogo, laureado con el Premio Nacional de
Literatura, votó por Réquiem en la catedral transparente, de
Roberto Méndez.
Quienes apostaron por La noria lo hicieron en virtud de lo
que llamaron exploración inédita de una zona de la realidad cubana
de los años 60 y 70, la vida literaria de la época, y por el rigor
estilístico con que el autor construyó una voz para narrar los
hechos.
Echevarría (La Habana, 1974) ha publicado dos libros de cuentos,
Inventario (Premio David 2004) y Esquirlas (Premio
Pinos Nuevos 2005). Su novela Días de entrenamiento mereció
en el 2007 la beca de creación Fronesis.
Convocado por el Grupo Fundacional Ítalo Calvino, la Asociación
Recreativa Cultural Italiana (ARCI) y la revista Unión, de la UNEAC,
el premio que lleva el nombre del autor de Las dos mitades del
vizconde se ha convertido, a lo largo de la última década, en
uno de los más atractivos reconocimientos literarios en el país.
Al valorar los resultados de la presente convocatoria, Daniele
Lorenzi, del Ejecutivo Nacional de la ARCI, resaltó la importancia
de que se haya distinguido a un joven escritor, lo cual confirma el
compromiso de la organización con las tareas conjuntas de promoción
de la cultura cubana de la Revolución que desde los años 90 emprende
de conjunto con varias instituciones de la isla, entre ellas el
ICAIC y la UNEAC.
Otro directivo de ARCI, Giuliano Rossi, adelantó que el año
próximo, en ocasión del aniversario 90 del nacimiento de Calvino en
Santiago de Las Vegas, se coordinarán acciones editoriales
conmemorativas con la UNEAC y significó el respaldo al programa por
parte de la Universidad de la Sapienza, de Roma, uno de los más
prestigiosos centros de la educación superior italiana.
También de ARCI, Ornella Pucci transmitió el interés de los
asociados por continuar contribuyendo a la promoción de la cultura
cubana, por su riqueza y los valores identitarios y esperanzadores
que expresa.
Mario Baccin, embajador de Italia en La Habana, calificó el
Premio de Novela Ítalo Calvino como uno de los más encumbrados
símbolos de la cercanía espiritual entre los dos países. "Como se
sabe —dijo—, Calvino es uno de los más grandes escritores italianos
del siglo XX. Nació en Cuba y siempre manifestó su gran amor por
Cuba".