LIMA, 25 junio.— Cuba rechazó hoy las arbitrarias certificaciones
antidrogas, práctica de Estados Unidos, y denunció que son
utilizadas como instrumentos de presión política y sanciones
unilaterales.
La posición fue fijada por el embajador cubano Rodolfo Benítez,
en el diálogo político de la Conferencia Internacional de
Cancilleres y jefes de organismos nacionales antidrogas, que se
realiza en la capital peruana.
La lucha contra las drogas no admite dobles raseros ni
arbitrarias certificaciones unilaterales de buena conducta, en las
que insisten algunos Estados poderosos, aseveró en su intervención.
Dijo también que su país rechaza mecanismos como ese, jurídica y
éticamente insostenibles, que politizan el tema y se utilizan como
instrumentos de presión política y justificantes de sanciones
unilaterales.
Recordó que Cuba ha demostrado su firme compromiso con la
cooperación regional e internacional en el combate contra las drogas
ilícitas, para lo cual ha firmado acuerdos bilaterales con 35
países.
No exceptuamos a los Estados Unidos, a cuyo Gobierno hemos hecho
propuestas concretas que no han sido respondidas aún, incluida la de
un proyecto bilateral similar al suscrito con otros países, informó.
Benítez advirtió, además, que el problema de la droga, una
tragedia globalizada de la que no escapa ningún país, no se resuelve
solamente ni principalmente con medidas aplicadas en los centros
productores, o en los intermediarios.
La responsabilidad fundamental reside en los grandes focos del
consumo de la droga, aseveró, a tiempo de señalar que el problema de
los estupefacientes solo puede ser enfrentado en forma efectiva con
una genuina cooperación internacional y la aplicación del principio
de la responsabilidad compartida de todos los Estados.
La tarea compete a países productores, de tránsito o de consumo y
actuar con estricto apego al Derecho Internacional y a los
principios de la Carta de Naciones Unidas, apuntó.
El representante cubano manifestó también que los países con
limitados recursos, resultado del injusto orden económico
internacional, tienen más dificultades para enfrentar el flagelo, y
los fondos asignados a los órganos del sistema de Naciones Unidas
encargados del temas, son inestables, imprevisibles y
definitivamente insuficientes.
Resaltó la clara voluntad latinoamericana de trabajar juntos
contra las drogas, lo que expresó en la cumbre de Caracas que, en
diciembre pasado, dio nacimiento a la Comunidad de Estados
Latinoamericanos y Caribeños (Celac).
Benítez destacó la clara voluntad latinoamericana de trabajar
juntos contra las drogas, lo que expresó en la cumbre de Caracas que
en diciembre pasado, dio nacimiento a la Comunidad de Estados
Latinoamericanos y Caribeños (Celac).
Informó además las relaciones de trabajo de Cuba con muchos otros
estados en la materia se han fortalecido con investigaciones
conjuntas y otras acciones y que la isla combate al narcotráfico
pese a las limitaciones de recursos y al bloqueo estadounidense
contra su país.