El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, reiteró este sábado la
denuncia de la estrategia imperial, de los grupos de extrema derecha
de Estados Unidos para desestabilizar a los gobiernos progresistas
de América Latina con e financiamiento a opositores.
Me refiero, precisó Correa, al multimillonario financiamiento de
USAID, la agencia de "cooperación" de Estados Unidos frecuentemente
vinculada con la Agencia Central de Inteligencia (CIA), a los grupos
opositores en los países de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de
Nuestra América (ALBA).
Están dándoles a "fundaciones" opositoras más de cuatro millones
de dólares, puntualizó Correa en su informe sabatino, y comentó que
si el Gobierno recibiera 20 centavos del extranjero con justa razón
pudiera ser destituido, porque eso genera vínculos y conflicto de
intereses.
Disfrazan este apoyo, y no podía ser de otra manera, a través de
organizaciones no gubernamentales (ONG), empezando por la
celebérrima Fundamedios en Ecuador, precisó el mandatario ante
numerosos asistentes en un barrio popular del sur capitalino.
Ya dejen de llamarse partidos políticos, llámense fundaciones,
ironizó Correa, y así pueden recibir ese dinero para hacer
exactamente lo mismo: política.
Esto es gravísimo, enfatizó. "Hay una interferencia directa de
grupos externos en todos los países del ALBA, gobiernos progresistas
que no agachamos la cabeza ante ningún imperio y no nos han podido
derrotar en las urnas, para intentar desestabilizarnos", enfatizó.
Dan plata a opositores políticos para que hagan campaña contra
los gobiernos progresistas, subrayó, para llamar luego a la USAID a
que vaya a fortalecer la democracia en su país, que bien lo necesita
y donde gana no quien tiene mayor voto popular sino en colegios
electorales, afirmó el mandatario.
Llamó a los ecuatorianos y a los ciudadanos de los países del
ALBA y de Nuestra América a abrir los ojos, y justificó la
recomendación hecha la víspera por los cancilleres del ALBA en Río
de Janeiro a sus países miembros de expulsar a la USAID por atentar
contra la soberanía.
Los cancilleres del bloque denunciaron que con la excusa de
"planificar y administrar la asistencia económica y humanitaria
exterior de Estados Unidos en todo el mundo" financian ONGs,
acciones y proyectos dirigidos a desestabilizar los legítimos
gobiernos que no les son afines a sus intereses.