RÍO
DE JANEIRO, Brasil.— Durante el último día de sesiones de la
Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible
Río+20, el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los
Consejos de Estado y de Ministros, sostuvo un fraternal encuentro
con Dilma Rousseff, mandataria de la República Federativa del
Brasil.
En el cordial intercambio, ambos líderes dialogaron sobre el
excelente estado de las relaciones bilaterales y manifestaron la
voluntad de continuar profundizándolas. Igualmente, comentaron sobre
otros temas de interés común.
Variados matices caracterizaron las intervenciones de la jornada
final de Río+20 en la cual realizó su intervención Hillary Clinton,
secretaria de Estado de Estados Unidos, en nombre de la delegación
de su país. Un discurso que dejó claras evidencias del cinismo con
que a través de los años actúa el gobierno norteamericano.
Economía inclusiva, erradicación de la pobreza, protección de los
recursos naturales y el compromiso de los Estados Unidos para
trabajar de conjunto en lograr estos propósitos, fueron algunos de
los elementos señalados por la Secretaria de Estado norteamericana,
que más que palabras ficticias, parecen ser una burla a las naciones
en desarrollo, constantemente saqueadas y dañadas por sus
pretensiones irracionales.
Por su parte, Claudia Salerno, viceministra de Relaciones
Exteriores de la República de Venezuela, al pronunciar el discurso
en nombre de su país, hizo referencia a la situación política
existente en Paraguay, calificándola como un golpe de Estado. Agregó
que en estos momentos los cancilleres de los países de UNASUR están
en ese país con el objetivo de apoyar al Presidente Fernando Lugo.
En diferentes momentos de su intervención, la viceministra
venezolana se refirió a frases contenidas en artículos o discursos
realizados por José Martí, el Che y el líder de la Revolución
Cubana, Fidel Castro Ruz, en el discurso pronunciado hace 20 años en
la Cumbre de la Tierra.
Asimismo, criticó fuertemente a los países desarrollados, que no
están dispuestos a hacer cambios en los patrones y modelos de
producción y consumo. El mundo —dijo— no puede continuar
multiplicando los modelos de los países capitalistas pues nuestro
planeta tiene recursos finitos. El modelo capitalista no es
sustentable, enfatizó.
Como colofón de esta última jornada de la Cumbre, fueron
presentados al plenario los resúmenes realizados por los relatores
de las mesas redondas de alto nivel que han tenido lugar en estos
días y se aprobaron el Documento final y el Informe de la
Conferencia.
Esperemos, pues, que finalmente asumamos todos por igual las
responsabilidades y acciones que nos corresponden para mitigar los
enormes daños medioambientales que sufre el planeta. Alcanzar el
desarrollo sostenible entraña enfrentar la pobreza y la desigualdad
social, pero también una enorme voluntad política que hasta ahora no
todos los países han sido capaces de manifestar.