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Golpe a la democracia en Paraguay
ASUNCIÓN, 22 de junio.— El presidente paraguayo, Fernando Lugo,
acató hoy la decisión del Congreso de destituirlo del cargo y dijo
que la democracia fue herida profundamente con su destitución.
La
manifestación de apoyo a Lugo fue desalojada por las fuerzas de
seguridad con gases lacrimógenos, carros lanza-agua y disparos de
balas de goma.
En sus últimas declaraciones como Jefe de Estado, hechas desde la
Casa del Gobierno, Lugo explicó que fueron transgredidos todos los
principios de la defensa, de manera cobarde y alevosa.
Agregó que espera que sus sucesores tengan presente la gravedad
de sus hechos, reportó PL.
El mandatario, que al llegar al poder rompió con más de 60 años
ininterrumpidos de gobierno del Partido Colorado, calificó de "golpe
de Estado express" al proceso de destitución en su contra. También
denunció que los sectores más privilegiados y conservadores del país
estaban detrás de la movida política para tratar de eliminar el
proceso democrático existente en Paraguay.
"La gran popularidad de este Gobierno no ha bajado a pesar de las
deudas que seguimos teniendo con la ciudadanía y para ellos la única
manera de entorpecer el proceso es eliminando al Presidente",
añadió.
Antes de abandonar el Palacio Presidencial, pidió que no se le
niegue al pueblo el derecho de manifestar su opinión y urgió a que
no haya derramamiento de sangre por culpa de intereses mezquinos.
Insistió en que nunca respondió a clases políticas, a la mafia ni
al narcotráfico, y seguirá acatando el llamado de los más humildes y
excluidos, pues tenemos un deber de solidaridad con la patria y la
historia. "Salgo por la puerta más grande de la patria, que es el
corazón de mis compatriotas", concluyó.
Fernando Lugo fue destituido por el Congreso, tras un veloz
juicio político que se llevó a cabo en el Senado acusándolo de "mal
desempeño de sus funciones", reportó AFP. En total, 39 de los 43
senadores presentes juzgaron al Jefe de Estado culpable y quedó
automáticamente destituido.
Cuatro senadores apoyaron la absolución, al criticar el expedito
juicio político como un atentado a la democracia paraguaya. El
vicepresidente Federico Franco asumió la Presidencia.
Los abogados de Lugo denunciaron las violaciones existentes en la
solicitud de juicio político.
El defensor Adolfo Ferreiro enfatizó que "el dictamen es una
condena anunciada con un libreto impreso y prestablecido, es una
burla mayor que no se puede concebir". La defensa acusó al Congreso
de montar "un circo".
En la plaza aledaña al edificio legislativo, miles de paraguayos
recibieron la noticia con gritos de "Lugo presidente" y advirtieron
que no reconocerán como nuevo presidente a Franco. Los manifestantes
fueron desalojados por las fuerzas de seguridad, que emplearon gases
lacrimógenos, carros lanza-agua y dispararon balas de goma, según
Telesur.
Aún se desconoce la cifra de heridos por los enfrentamientos
entre policías y el pueblo paraguayo, que respalda al Presidente
electo en las elecciones generales del 2008.
SE HA CONSUMADO UN ACTO BOCHORNOSO
Mientras tanto, numerosos presidentes y organizaciones del mundo
rechazaron la jugarreta política "express" contra Lugo, gestada
desde la derecha de ese país, que ocupa la mayoría de los escaños
del Congreso.
El secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR),
Alí Rodríguez Araque, subrayó que la premura en este proceso
advierte sobre una intentona golpista e informó que el bloque
regional no encontró mediación con el Senado paraguayo sobre la
situación.
Rodríguez Araque agregó que "el organismo estará en Paraguay
hasta que consideremos que podemos ser de utilidad en el país y
exista una esperanza de diálogo".
El canciller venezolano Nicolás Maduro calificó de bochornosa la
condena al Presidente paraguayo y recalcó que el juicio se convocó
cuando apenas quedan nueve meses para las elecciones presidenciales,
refiere PL.
Por su parte, el jefe de Estado ecuatoriano, Rafael Correa,
coincidió con su par de Bolivia, Evo Morales, y de Venezuela, Hugo
Chávez, en rechazar la ilegítima destitución y en que sus
respectivos gobiernos no reconocerán a un nuevo gobernante en ese
país.
Correa invocó la Cláusula Democrática de la UNASUR para aplicar
enérgicas sanciones, y subrayó que lo ocurrido atenta contra la
democracia en toda Nuestra América.
Evo, por su parte, dijo que Bolivia desconocerá cualquier
Gobierno que surja sin el mandato del pueblo, al asegurar que detrás
de tal acción política se mueve la mano de los neoliberales internos
y externos.
Mientras, la mandataria de Brasil, Dilma Rousseff, sugirió
expulsar a Paraguay del Mercado Común del Sur (MERCOSUR) y de la
UNASUR, informó Télam. También su par argentina, Cristina Fernández,
afirmó que su país no convalidará el golpe de Estado contra Lugo,
una práctica —dijo— que hace tiempo creímos haber superado en la
región, según PL.
A su vez, el presidente Hugo Chávez expresó que Venezuela no
reconoce al nuevo Gobierno en Paraguay, al recibir en el Palacio de
Miraflores a su homólogo iraní Mahmoud Ahmadinejad, quien inició una
visita oficial al país sudamericano. |