El Parlamento de Pakistán, a propuesta del gobernante Partido del
Pueblo de Pakistán (PPP), ha eligido este viernes al exministro de
Energía y Agua Raja Pervez Ashraf para sustituir a Yusuf Raza Gilani,
el primer ministro inhabilitado esta semana por los tribunales para
seguir en el cargo, en medio de intrigas políticas en las que están
implicados el Tribunal Supremo, el ejército y los poderes civiles.
El PPP había promovido el jueves la candidatura de Majdum
Shahabudin, un exministro e importante dirigente de este partido.
Pero inmediatamente se emitió una orden de detención en su contra
por su presunta implicación en un caso de narcotráfico, una orden
que, según muchos analistas, puede haber sido orquestado por el
poderoso estamento militar, ya que el organismo que la emitió es la
Fuerza Antinarcóticos de Pakistán, dirigido por el ejército.
El PPP contaba con una holgada mayoría en el Parlamento para que
Pervez Ashraf, muy criticado por su gestión como ministro de
Energía, fuera elegido.
La parálisis política es un elemento que se añade a otros para
dibujar un panorama caótico de este país —aliado de Estados Unidos
aunque sus relaciones atraviesan sus horas más bajas—, fundamental
en la lucha contra Al Qaeda y los talibanes en Afganistán.
La crisis comenzó cuando el Tribunal Supremo inhabilitó el martes
19 de junio al primer ministro Yusuf Raza Gilani, quien se oponía a
reabrir las investigaciones por corrupción que afectaban al
presidente del país, Asif Ali Zardari. Ahora se espera que el
presidente del Supremo, Iftijar Chaudhry, reinicie la presión para
que esos casos sean reabiertos.
La crisis política ha llevado a muchos expertos a pronosticar que
las elecciones, previstas para comienzos del año próximo, sean
anticipadas.