MOSCÚ, 22 de junio.—
El ministro ruso del Exterior, Serguei Lavrov, se pronunció hoy por
una salida sincronizada de tropas gubernamentales y de formaciones
armadas opositoras de poblados y ciudades sirios, en cumplimiento
del plan del enviado especial Kofi Annan.
Lavrov señaló que se reunió por dos horas con su colega sirio,
Salid Moaullem, en el marco del Foro Económico de San Petersburgo,
durante el cual el visitante le aseguró la disposición del gabinete
sirio a la referida salida simultánea.
Ahora sería necesario convencer a las formaciones armadas, que
Damasco califica de terroristas por los desmanes perpetrados contra
la población civil, de aceptar un abandono al unísono de los centros
poblados, declaró Lavrov al canal de televisión Russia 24.
De igual forma, consideró inútiles y contraproducentes los
intentos de Occidente de predeterminar el resultado del diferendo
interno en Siria y reiteró que solo el pueblo de ese país puede
decidir su destino.
Nos quedamos perplejos al escuchar las declaraciones de
funcionarios estadounidenses sobre la necesidad de una renuncia del
mandatario sirio, Bashar al Assad, para luego darle la posibilidad a
su pueblo a que decida, como mismo ocurrió en el caso de Libia.
Lavrov recordó que el líder libio Muammar al Gaddafi fue linchado
por un grupo de personas armadas en circunstancias que Moscú ha
insistido en aclarar ante los órganos de la ONU y consideró
irresponsables las formulaciones estadounidenses.
Al mismo tiempo, afirmó que a Rusia le preocupan las sanciones
unilaterales aplicadas por Estados Unidos contra Siria, Irán o Cuba,
así como otros estados porque son del desagrado de la Casa Blanca.
Washington aplica restricciones unilaterales con marcado carácter
extraterritorial, pues castigan a terceros países negados a plegarse
a tales disposiciones, aun cuando estos últimos cumplan con todas
las regulaciones internacionales y resoluciones de la ONU, denunció.