LA
PAZ, 22 de junio. — El ministro de Gobierno de Bolivia, Carlos
Romero, llamó este viernes al sector de la policía a que deponga la
actitud violenta para buscar una salida al conflicto, y planteó una
nivelación salarial para los agentes de baja graduación, amotinados
en unidades policiales del país en demanda de un incremento igual al
sueldo de un militar.
"Estamos trabajando en la presente gestión de Gobierno para
cerrar esas brechas que se han generado entre los diferentes niveles
de la policía", aseguró el titular en rueda de prensa.
Romero recordó que el Gobierno de Evo Morales adoptó una serie de
políticas a favor de los efectivos, y argumentó que las medidas de
incremento salarial aplicadas en los últimos años, particularmente
desde el 2009, superan el porcentaje de inflación y se reducen las
asimetrías entre niveles y estructuras jerárquicas, cita PL.
El titular reconoció que la labor del Gobierno aún no es
suficiente, porque falta atender requerimientos materiales, para que
desempeñen efectivamente sus funciones. Sin embargo, dijo, el camino
para seguir trabajando en esos requerimientos no es la presión, la
toma y ocupación de oficinas públicas, destrozo de bienes públicos y
quema de documentos.
Según refiere Telesur, este viernes policías bolivianos, vestidos
de civil y con los rostros cubiertos, tomaron las oficinas del
Tribunal Disciplinario y de Inteligencia, ubicadas en la ciudad de
La Paz, a pocos metros del Palacio de Gobierno, exigiendo una mejora
salarial y la eliminación de la ley disciplinaria 101.
También atacaron comandos y quemaron muebles y documentos en
Cochabamba, se amotinaron en la cárcel de Palmasola de Santa Cruz y
protagonizaron otras protestas en Sucre, Potosí, Tarija, Oruro y
otras poblaciones, añade EFE.