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Exámenes ministeriales en las FAR
Garantía de futuro
La aplicación de los exámenes ministeriales,
que se realizan en las instituciones docentes de nivel superior de
las FAR, es un importante instrumento para comprobar la preparación
de los cadetes al término de su carrera
RAQUEL MARRERO YANES
rql@granma.cip.cu
Detrás de la mirada de Berta Lidia Alonso Pérez, cadete de la
Escuela Interarmas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias General
Antonio Maceo, Orden Antonio Maceo, de Artemisa, hay señales de
preocupación y, a su vez, un gran regocijo porque enfrenta los
exámenes ministeriales y está próxima a graduarse de licenciada en
Ciencias Militares.
Muchos
de los cadetes, entre ellos Berta Lidia Alonso Pérez, aspirante a
Diploma de Sobresaliente (primera a la izquierda), prefieren
estudiar para los exámenes en la biblioteca, por ser el lugar que
les proporciona mayor concentración.
Esta joven, al igual que muchos estudiantes de las instituciones
docentes de nivel superior de las FAR en el país, transita en estos
días por el último peldaño de sus estudios.
"Es una etapa de mucha tensión. Aunque desde el inicio nos
preparamos para este momento, se requieren mucho esfuerzo y
dedicación para vencer los contenidos de cuatro años que van desde
lo técnico-militar y las ciencias básicas, hasta lo referido a la
política y a otros aspectos relacionados con nuestra vida diaria".
Como futura oficial de mando en la especialidad de Protección
Contra las Armas de Exterminio en Masa, Berta Lidia asegura que la
disciplina, los conocimientos y las habilidades adquiridos le
garantizan el éxito futuro.
A su colega Jesús Alejandro Hernández de la Campa, de
Inteligencia Militar, aspirante a Título de Oro, lo vimos defender
con seguridad y destreza el examen en la especialidad, frente a un
tribunal que coincidió en otorgarle la máxima calificación,
oportunidad en la que agradeció el apoyo y el interés de los
profesores por hacer de ellos buenos estudiantes y futuros
profesionales.
"Me preparé para que los nervios no me traicionaran. Nunca
imaginé cuánto tendría que estudiar, pero siempre tuve conciencia
del rigor y la exigencia que imponen los estudios militares".
Para el teniente coronel José Luis Concepción González, primer
profesor de la cátedra de Inteligencia Militar y miembro de la
comisión de exámenes, estos son días de "fiesta". Resultado de un
largo periodo en el cual los cadetes no solo se forman en la vida
militar, sino de manera integral, de ahí la importancia de estos
exámenes teóricos y prácticos.
RED DE CONOCIMIENTOS
Los exámenes ministeriales revisten una gran importancia y los
aspirantes a Títulos de Oro y Diplomas de Sobresalientes descuellan
ante los tribunales, comenta a Granma el teniente coronel
Marcelino Rodríguez González, jefe del Órgano de Instrucción de la
prestigiosa institución docente.
"Los ingredientes fundamentales de estos jóvenes son la voluntad
y el sentimiento por lo que hacen. Ellos forjan su carácter sobre la
base de una fuerte preparación física y psicológica para enfrentar
con éxito cualquier situación".
Refiere que en todas las instituciones de nivel superior de las
FAR se realizan por estos días los exámenes teóricos y prácticos,
los cuales cuentan con todo el rigor de la realización del combate
real, oportunidad para que los educandos demuestren los
procedimientos y las etapas en que se puede desarrollar la lucha
armada.
Se trata —dice— de conjugar dedicación, estudio y disciplina para
graduarse, ya sea en el perfil de mando o técnico en las
especialidades de Tanques, Infantería, Artillería Terrestre,
Inteligencia Militar, Ingeniería Militar, Político Militar y la
Logística, con excelentes resultados.
Para ello, añadió Rodríguez González, reciben durante la carrera
asignaturas como Historia de Cuba, Apreciación Artística, Marxismo y
Trabajo Político-Ideológico, las que les permitirán desarrollarse
mejor en su vida profesional y personal.
"Como es lógico, el rigor es muy fuerte y es la garantía del
éxito futuro, teniendo en cuenta que las comisiones de elaboración y
discusión de los exámenes están conformadas por jefes y oficiales
del Ministerio de las FAR", agrega.
Ser oficial es la aspiración más grande que atesora un cadete.
Así lo confirman Oscar Luis Consuegra y sus colegas Yordanis, Ángel
Miguel y Regla María, quienes esperan con ansiedad el momento en el
que les coloquen las charreteras con el grado de teniente. Asimismo,
la de subteniente a Yordanis, Osiris e Ibraín, quienes culminan el
técnico de nivel medio. Todos desde ahora saben que pueden lograrlo.
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