La idea de construir un muro en la frontera entre Estados Unidos
y Canadá ha sido oficialmente abandonada por la decisión de utilizar
con mayor eficiencia tecnologías de punta y personal en el terreno,
indicó Prensa Latina.
La estrategia de seguridad para la frontera entre ambos países,
presentada la víspera por la secretaria de Seguridad Nacional
estadounidense, Janet Napolitano, busca una mayor integración con la
legislación canadiense para su aplicación, comentó el diario The
Star.
El documento de 20 páginas refiere que Washington seguirá
confiando en el despliegue estratégico de la tecnología -radares,
sensores, cámaras, aviones no tripulados y escáneres de vehículos-,
como un multiplicador de fuerzas para disuadir y prevenir el
terrorismo y la actividad ilícita en la zona limítrofe.
Aunque el documento no cita una fecha límite, el gobierno
canadiense asegura que quiere aplicar de manera plena un sistema de
frecuencias radiales binacional dentro de tres años.
Dentro de la ley integrada transfronteriza destaca la ampliación
del programa piloto de buques de patrulla conjunta -conocido como
Shiprider- en las vías fluviales compartidas.
Sin embargo, uno de los puntos polémicos de la nueva legislación
resulta la compartimentación de información biométrica a través del
sistema de cada país durante la solicitud de visados para
inmigración, destacó el rotativo.
Ante la exigencia de recabar más datos de inteligencia para ser
intercambiados, el Departamento de Seguridad Nacional canadiense ha
designado un oficial superior de enlace entre el departamento de
Inmigración y el de Ciudadanía (CIC) para proporcionar apoyo
técnico.
La recogida de datos biométricos de los solicitantes de visa
comenzará en 2013, apuntó la publicación.
Asimismo, el departamento de Inmigración estudia cómo las
instalaciones estadounidenses en el extranjero recogen variedad de
informaciones sobre los ciudadanos para otorgarles visas.
Un funcionario del gobierno conservador de Ottawa confirmó que
está buscando contratar a estadounidenses especializados en esta
materia.
Para 2014 se espera que ambas naciones puedan consultar sus bases
de datos para efectuar evaluaciones de riesgo de quienes realizan
trámites para cruzar la frontera, señaló la fuente.
Organizaciones de defensa de derechos civiles critican la
existencia de este tipo de control sobre los individuos, al
considerarlos violatorios de la privacidad de las personas.