La construcción de un canal interoceánico en Nicaragua es una
alternativa económica, social y ambiental viable, aseguró hoy el
viceministro del Ambiente y Recursos Naturales, Roberto Araquistáin.
El funcionario destacó el curso legal dado por el gobierno
nicaragüense a este proyecto, en manos ahora del Parlamento,
encargado de valorar la iniciativa de ley para la creación de una
autoridad del canal y de una empresa Gran-nacional (estatal) a la
cual corresponderá buscar los financiamientos para la obra, indicó
Prensa Latina.
La selección de la ruta de la nueva vía marítima responderá a
estudios científicos, económicos, sociales y ambientales, garantizó.
De acuerdo con el ingeniero, se investigarán al menos unas seis
opciones en busca de la que rinda los mejores frutos en todos los
sentidos, con prioridad en el cuidado de los recursos naturales
porque de ellos depende la producción de las cantidades de agua
necesarias por las cuencas.
El funcionamiento del canal pende de la naturaleza y si la
maltratamos dañaríamos una gran inversión, observó.
Según Araquistáin, el proyecto contempla que todos los daños
ambientales ocasionados por las excavaciones y la construcción del
canal sean reparados, por eso la previsión de estudios en
profundidad a fin de recuperar la vegetación nativa de la zona, los
caudales de agua y la biodiversidad.
El viceministro dijo que la intención de cuidar el medio ambiente
se expresa desde el artículo de la creación de la autoridad nacional
del canal pues define que la presidencia la ejercerá un ministro
nombrado por el presidente de la República y la vicepresidencia
corresponderá al titular de su ministerio.
Araquistáin explicó que el canal de Nicaragua no pretende
competir con el de Panamá sino funcionar como una vía
complementaria, además permitirá el paso de embarcaciones mayores,
con 400 metros de largo, 60 de ancho y 50 de profundidad, que la
ruta panameña no admite ni tras su nueva ampliación.
Un 60 por ciento de la carga mundial hoy está obligada a dar la
vuelta por el Cabo de Hornos y ese viaje cuesta alrededor de dos
millones de dólares, más varios días de viaje, advirtió en
entrevista concedida al canal 4 de televisión.
La vía marítima será sin dudas un reto monumental para
profesionales de todas las disciplinas en Nicaragua: ecologistas,
economistas y muchos otros, reconoció; y expuso entre los beneficios
la creación de fuentes de trabajo e inversiones, y la elevación del
nivel de vida de la población nicaragüense.
También el funcionario expuso los beneficios para la región
latinoamericana pues el gobierno enfocó el proyecto de manera
pluralista a fin de construir el sueño del Héroe Nacional, Augusto
Cesar Sandino, y servir a una gran alianza de Latinoamérica así como
a la hermandad con otros pueblos del mundo.