La guerra contra las drogas se ha convertido en una guerra contra
las mujeres en América Central, asegura hoy la Iniciativa de las
Mujeres Premio Nobel de la Paz y Asociadas por lo Justo (JASS).
Relatos de féminas del área y encuestas, cuyos resultados
quedaron reflejados en un informe de la agrupación civil,
confirmaron lo mucho que ellas han sufrido frente a la alta
criminalidad prevaleciente en la zona y a las maneras arbitrarias
aplicadas por los agentes encargados de frenarlas.
Las entrevistadas hablaron sobre la violación, la tortura y los
asesinatos, mientras que datos acopiados permitieron constatar el
aumento en la última década de los identificados como feminicidios o
crímenes contra mujeres bajo la lógica de género.
Sólo en Honduras, las víctimas de la violencia contra el sector
ascendieron en el período el 257 por ciento, en tanto en México
crecieron 40 por ciento y en Guatemala, 30 por ciento, de acuerdo
con el documento.
El informe De sobrevivientes a defensoras, mujeres que confrontan
la violencia en México, Honduras y Guatemala, refleja los efectos
negativos de operaciones militares conjuntas efectuadas como parte
de la guerra contra el narcotráfico por militares de estos países y
estadounidenses.
Destaca entre estos la muerte de cuatro personas y heridas a
otras cuatro, causadas por disparos de ametralladoras propinados
desde un helicóptero por agentes hondureños y del Departamento
Estadounidense Antidrogas contra una embarcación civil que navegada
por el río Patuca (Honduras).
El texto recoge el testimonio de la propietaria de la lancha
atacada, Hilda Lezama, quien relató lo acontecido el 11 de mayo y
denunció la arremetida de los militares sin comprobar si realmente
eran narcotraficantes o sólo pobladores indefensos de esa zona de La
Mosquitia, destacó Prensa Latina.
Lezama quien resultó herida en las piernas en el ataque recordó
que el aparato apareció súbitamente y abrió fuego, "entonces yo no
tuve más remedio que tirarme al agua para poder nadar a la orilla y
salvarme, dijo.
Entre las entrevistadoras estuvieron Jody Willians y Rigoberta
Menchú, ambas laureadas con el Premio Nobel de la Paz, junto a
integrantes de organizaciones civiles de los tres países en
cuestión. La delegación de la JASS coordinó cinco foros de mujeres y
sostuvo reuniones con los presidentes de Honduras y Guatemala,
Porfirio Lobo y Otto Pérez Molina, de manera indistinta, y con la
fiscal general de México, Marisela Morales, según el diario
hondureño La Tribuna.
De acuerdo con la publicación, la delegación que elaboró el
informe solicitará a los gobiernos de los tres países investigados
que afronten de una vez con mayor profundidad la problemática
respecto a las mujeres y sobre todos, los feminicidios.