Las autoridades franceses desalojaron hoy un campamento de
gitanos ubicado cerca del río Garonne, en el sur del país,
denunciaron organizaciones humanitarias.
Efectivos policiales bloquearon los accesos al lugar, mientras
que equipos mecánicos destruyeron las viviendas improvisadas
construidas allí, precisó Germain Clément, a nombre del colectivo de
solidaridad con los gitanos de Toulouse.
Se trata del tercer desalojo registrado desde mayo en las orillas
del afluente, donde viven entre 150 y 200 miembros de esa etnia,
conocida aquí también como Roms, advirtió Prensa Latina.
Según Clément, a falta de empleo, la mayoría de los romaníes de
Toulouse se dedican a la mendicidad o realizan pequeños trabajos
ocasionales.
Un amplio estudio publicado recientemente por la Agencia de
Derechos Fundamentales de la Unión Europea (UE) revela la cruda
realidad de los gitanos en el continente, donde las expulsiones
tienden a sistematizarse, sin importar si se trata de niños,
enfermos o mujeres embarazadas.
Precisa el documento que estas poblaciones están desnutridas, su
esperanza de vida es de alrededor de 55 años, apenas la mitad están
vacunados y las embarazadas no reciben un seguimiento periódico
durante la gestación y después del parto.
El estudio considera necesario abordar el problema a nivel
europeo, suspender los desalojos y deportaciones y derogar las
medidas restrictivas aplicadas sobre los gitanos, a pesar de ser
ciudadanos de la UE.